
La crisis del transporte público en Tucumán volvió a quedar en el centro de la escena política y sindical este jueves. La Unión Tranviarios Automotor (UTA) rechazó terminantemente la propuesta de pago escalonado presentada por las empresas nucleadas en la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (AETAT), que advirtieron sobre la imposibilidad de afrontar en tiempo y forma los salarios de mayo y el medio aguinaldo.
El planteo empresarial abrió un nuevo foco de conflicto en un sistema que desde hace meses atraviesa fuertes tensiones económicas y financieras. La situación se produce además en medio de la discusión por el pedido de aumento del boleto urbano en San Miguel de Tucumán, cuyo tratamiento fue demorado por el Concejo Deliberante ante la falta de documentación presentada por las compañías para justificar la suba solicitada.
Actualmente, el valor del pasaje urbano es de $1.250 y las empresas buscan llevarlo a $2.400, lo que implicaría un incremento superior al 90%. Sin embargo, concejales capitalinos advirtieron que AETAT todavía no presentó informes técnicos, balances ni estudios de costos que respalden el pedido tarifario, por lo que la discusión legislativa quedó momentáneamente frenada.
En paralelo, la advertencia de la UTA elevó la tensión y encendió alarmas sobre la posibilidad de medidas de fuerza que afecten el servicio de colectivos en toda la provincia. “En el día de ayer fuimos notificados por la AETAT donde nos manifiestan que están imposibilitados de hacer efectivo el pago de las remuneraciones correspondientes al mes de mayo en una sola cuota”, explicó César González, secretario general de UTA Tucumán.

Según detalló el dirigente gremial, las empresas propusieron abonar los haberes en tres tramos: una primera cuota el 5 de junio, una segunda el 12 y la última el 19. La misma modalidad fue planteada para el pago del aguinaldo, que terminaría de completarse recién a fines de agosto. “Lo vamos a rechazar, no vamos a aceptar de ninguna manera este ofrecimiento porque todo esto va en desmedro del propio trabajador”, afirmó González, quien remarcó que los choferes vienen realizando esfuerzos para sostener el funcionamiento del sistema.
“Si acá la actividad está funcionando es gracias a los trabajadores que ponen la espalda. A veces aceptamos, cuando la situación está difícil, el pago en dos cuotas, pero esto ya supera cualquier límite razonable”, sostuvo.
La conducción sindical convocó para este miércoles a una asamblea de delegados donde se analizará la situación y se definirán los pasos a seguir. Aunque González evitó confirmar medidas de fuerza inmediatas, dejó abierta la posibilidad de que el conflicto escale si no aparecen soluciones concretas. “Lo vamos a analizar y se van a determinar los pasos a seguir”, indicó.
El titular de la UTA también describió un escenario crítico para las empresas del sector. “La actividad no está pasando por su mejor momento, está en una situación muy compleja. Hay empresas acá que en cualquier momento van a bajar las persianas”, advirtió.

Alerta empresarial
Desde AETAT sostienen que el sistema de transporte atraviesa un fuerte desequilibrio económico producto del incremento de costos operativos, la inflación, la caída de subsidios nacionales y el retraso tarifario. Las compañías aseguran que el actual valor del boleto quedó desactualizado frente al aumento del combustible, repuestos, neumáticos y salarios.
Sin embargo, el reclamo empresarial encontró resistencia en el Concejo Deliberante capitalino, donde distintos bloques cuestionaron la falta de transparencia en la información presentada para justificar la suba del pasaje.
Concejales advirtieron que antes de avanzar con cualquier incremento es necesario conocer en detalle la estructura de costos del sistema y determinar cuál es el verdadero nivel de ingresos y gastos de las empresas. La decisión política, al menos por ahora, fue postergar el tratamiento del expediente hasta contar con mayores precisiones.
El vicepresidente de AETAT, Jorge Berreta advirtió sobre la crítica situación financiera que atraviesan las empresas del sector y sostuvo que muchas compañías continúan operando “en base a endeudamiento”.
En declaraciones al programa Los Primeros, afirmó que el sistema de transporte urbano funciona “a pérdidas” y alertó que, de no aprobarse una actualización del boleto, algunas firmas podrían dejar de prestar servicios por falta de recursos para afrontar gastos básicos como combustible y salarios. “No vemos un horizonte”, expresó el empresario, quien además cuestionó el estudio de costos elaborado por la Municipalidad capitalina y lanzó duras críticas contra el secretario de Movilidad Urbana, Carlos Arnedo, al considerar que desde el Ejecutivo municipal existe “mala fe” hacia el sector.