
En la noche del martes estudiantes del Colegio Nacional de Buenos Aires y del Carlos Pellegrini, ambos dependientes de la Universidad de Buenos Aires (UBA), procedieron a la toma de los edificios, en reclamo por el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y la falta de mantenimiento edilicio.
La medida fue votada durante asambleas realizadas en contraturno y, según adelantaron desde el centro de estudiantes, podría extenderse durante los próximos días de acuerdo con lo que se decida en nuevas reuniones.
Las clases continuarán durante la medida de fuerza y cada alumno podrá elegir si se adhiere o no a la toma. Se realizará una asamblea diaria para decidir si se continúa con la medida. Francisco Pitrola, presidente del centro de estudiantes del "Nacional", afirmó en Radio con vos que los docentes “están cobrando un 30% menos que los docentes de las escuelas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires”.
Durante la toma, los estudiantes permanecerán dentro del edificio y organizarán distintas actividades y espacios de discusión vinculados a la situación universitaria.
Ona Morgenfeld, vicepresidenta del centro de estudiantes del Nacional Buenos Aires aseguró en declaraciones con Clarín que "muchos estudiantes quedaron con ganas de seguir organizándose después de la movilización" y que por eso "el centro de estudiantes convocó nuevas asambleas donde decidió tomar el colegio".
Lo más probable es que el jueves se levante porque los no docentes tienen elecciones y nos pidieron explícitamente que puedan realizarse”, destacó.
