
La Universidad Nacional de Tucumán celebró este martes las elecciones de representantes docentes, estudiantiles y de egresados ante el Consejo Superior, en una jornada que se desarrolló con normalidad y que estrena la modalidad de voto público, nominal y a viva voz incorporada por la reforma estatutaria aprobada el año pasado. La elección se produjo en un momento de máxima tensión institucional: mientras los comicios internos siguen su curso, la disputa judicial por la conducción del rectorado permanece abierta y sin sentencia definitiva, con el mandato del rector Sergio Pagani venciendo el próximo jueves.
Fueron elegidos nueve consejeros docentes -tres por cada categoría-, seis estudiantiles y dos egresados. Se suman al representante no docente electo el 12 de mayo y a la directora del Consejo de Escuelas Experimentales, Natalia Carignano, elegida el viernes pasado. Con estas incorporaciones, el nuevo Consejo Superior quedará conformado por 32 miembros -13 decanos, nueve docentes, seis estudiantes, dos egresados, un representante nodocente y la directora del Consejo de Escuelas Experimentales- y asumirá este viernes a las 11.
La vocal de la Junta Electoral, Ángeles Igarzábal, explicó que los comicios se desarrollaron en distintos espacios de la universidad. Los docentes en sus tres categorías y los egresados votaron en la Casa del Estudiante, mientras que los estudiantes lo hicieron en el Aula Magna de la Facultad de Medicina. Igarzábal subrayó el sentido del nuevo sistema: el voto a viva voz apunta a transparentar un proceso en el que los consejeros no votan a título personal sino en representación de otros electores, y esa responsabilidad, dijo, debe ejercerse de manera visible y asumida.
En el estamento de profesores titulares, donde participaron 26 consejeros -dos por cada una de las 13 facultades-, fueron elegidos Marcelo Medina, Oscar Flores y Alejandro Ríos. El docente titular por la Facultad de Derecho, Sergio Díaz Ricci, ponderó el nuevo sistema y destacó que la votación a viva voz permite que la voluntad de cada facultad se refleje con lealtad en el resultado. "Que esa decisión pueda reflejarse con legitimidad y lealtad en la votación es muy importante", señaló.
La asunción del nuevo Consejo Superior este viernes llega en un momento delicado. Es el mismo día en que, según el cronograma electoral y el propio Estatuto universitario, debería producirse el juramento de las nuevas autoridades del rectorado, un acto que por ahora no tiene candidato firme ni fecha cierta, a la espera de que la Justicia federal resuelva si Pagani está o no habilitado para presentarse a un tercer mandato consecutivo. En principio, el Consejo había dispuesto aplazar la Asamblea Universitaria para el 10 de junio.