
La comisión de Tránsito y Transporte del Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán sigue demorando una definición con respecto al planteo realizado por la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (AETAT) para que se apruebe una actualización en el precio del boleto urbano de ómnibus. El tema divide opiniones entre los ediles, a la espera de que los empresarios presenten un informe con cifras concretas que justifiquen una actualización tarifaria.
Así quedó reflejado tras una nueva reunión encabezada este miércoles por el presidente de la comisión, José María Franco, junto a los concejales Alfredo Terán de Zavalía, Carlos Ale, Eduardo Molina, Ana González y Hugo Andina Lizárraga.
Según explicó Franco, durante el encuentro se avanzó en el análisis de distintos temas vinculados al transporte y, especialmente, en el estudio de los pedidos de actualización tarifaria, tanto para colectivos como para taxis. “Abordamos los pedidos de aumento en las tarifas tanto de taxis como de colectivos. Se analizan las situaciones, se analiza la información que nos dejó el Departamento Ejecutivo Municipal a través de su secretario de Movilidad Urbana, Carlos Arnedo, para tomar una decisión en el corto plazo”, sostuvo Franco.
El eje central de la discusión gira en torno al reclamo presentado por AETAT, entidad que expuso ante las autoridades la delicada realidad financiera que atraviesan las empresas de transporte urbano. Aunque desde el Concejo aclararon que los empresarios no solicitaron de manera explícita una suba inmediata del boleto, sí manifestaron las dificultades operativas y económicas que enfrenta el sistema. “Ellos en el planteo que hacen no piden expresamente el incremento de la tarifa, lo que sí hacen es plantear la situación del sector, que es una situación que todos conocemos”, señaló Franco en declaraciones radiales.
En ese marco, el Concejo Deliberante analiza distintas alternativas para definir si corresponde o no avanzar con una actualización tarifaria, que según el estudio de costos inicialmente presentado por AETAT debería elevar el valor del boleto mínimo de los actuales $ 1.250 a $ 2.400. La discusión, según reconocen desde la propia comisión, atraviesa fuertes diferencias políticas y técnicas entre los distintos bloques. “La situación económica está bastante complicada y eso hace que la discusión en el Concejo Deliberante sea álgida. Hay muchas posturas diferentes que se están planteando porque más allá del análisis técnico que hace la comisión de Transporte, la discusión se está dando entre todos los concejales y bloques”, expresó el edil.
Uno de los principales puntos de debate pasa por la metodología que debería utilizarse para determinar un eventual incremento del boleto. Mientras algunos sectores consideran que debe tomarse como referencia el estudio de costos presentado por AETAT, otros concejales impulsan una actualización basada en índices inflacionarios regionales. “Creemos que hay que hacer un estudio bastante serio, un estudio que tiene que ver con datos que nos dio el Departamento Ejecutivo con la presencia del secretario de Movilidad Urbana en el Concejo Deliberante, que pudieron recabar a través del sistema SUBE. A eso lo estamos comparando con el estudio de costos de AETAT”, explicó Franco.
Sin embargo, el presidente de la comisión también advirtió sobre dificultades para acceder a información clave vinculada a las empresas prestatarias, lo que complica la elaboración de un diagnóstico definitivo sobre el funcionamiento y los costos reales del sistema. “Hay un grupo de concejales que plantea hacer un análisis en base a lo que es la inflación, particularmente de la región. Parte de la discusión está yendo por ahí al tener falta de datos que se nos está negando por parte de las empresas al Departamento Ejecutivo”, cuestionó.
En ese sentido, detalló que aún faltan precisiones sobre aspectos operativos y laborales que no pueden ser medidos a través del sistema SUBE ni por el propio municipio. “Están faltando datos que tienen que ver con la parte operativa, con la parte de los empleados, cosas que no puede medir el sistema SUBE ni el municipio. Tiene que ver con particularidades de cada una de las empresas”, indicó.

Mientras continúan las reuniones y negociaciones, el oficialismo y la oposición buscan alcanzar consensos para emitir un dictamen en los próximos días. No obstante, desde la comisión reconocen que todavía no existe una definición cerrada sobre cuál podría ser el nuevo valor del boleto urbano ni sobre la magnitud de una eventual actualización.
Pedido de taxistas
Paralelamente, el Concejo también analiza el pedido de incremento en la tarifa de taxis, una discusión que, según Franco, resulta “más simplificada” debido a que el cálculo se vincula directamente con variables como la inflación, el precio de los combustibles y el costo de los repuestos. Allí también se estudia una eventual modificación en la bajada de bandera y la ficha cada 100 metros.