
El Consejo Superior de la Universidad Nacional de Tucumán resolvió esta tarde postergar la Asamblea Universitaria prevista para este miércoles y trasladarla al miércoles 10 de junio. La decisión, adoptada por mayoría en una sesión de 31 consejeros con tres abstenciones, intenta dar una salida institucional a la crisis abierta por el fallo de la Cámara Federal que suspendió la candidatura del rector Sergio Pagani, pero en el camino abre un problema nuevo: el propio Pagani anunció que su mandato vence el 28 de mayo y que no aceptará ninguna prórroga.
La advertencia del rector instala el fantasma de la acefalía que los decanos opositores Miguel Ángel Cabrera y Virginia Abdala habían agitado en sus presentaciones ante la Junta Electoral como argumento para que la Asamblea se celebrara sin demora. Si Pagani cumple con lo que dijo, el Consejo Superior deberá volver a reunirse la semana próxima para designar un rector y un vicerrector subrogantes que conduzcan la universidad mientras se resuelve el entuerto judicial y se llega al 10 de junio con algún orden institucional.
La sesión no estuvo exenta de tensiones. Se produjo un cruce entre la decana de Derecho, Cristina Grunauer de Falú, alineada con el oficialismo, y el decano electo de Ciencias Naturales, Hugo Fernández, referente del espacio opositor que agrupa a Cabrera y Abdala. El intercambio reflejó la fractura que atraviesa al cuerpo y que el conflicto electoral ha profundizado en las últimas semanas.
La postergación al 10 de junio implica que el proceso electoral queda en suspenso por más de tres semanas, en un escenario donde la Justicia federal todavía tiene que resolver el fondo del asunto -si el Estatuto impide o no que Pagani compita por un tercer mandato- y donde el planteo de nulidad presentado este fin de semana por el abogado de la UNT, Jorge Chehin, aguarda despacho urgente en el Juzgado Federal N°1.