
La producción de soja podría depender de muchos más factores que la genética o el manejo agronómico. Un estudio realizado por especialistas del INTA y el Conicet identificó que los insectos polinizadores cumplen un papel determinante para compensar fallas reproductivas de la planta, un hallazgo que pone en revisión conceptos históricos sobre el cultivo y abre nuevas líneas de investigación para el mejoramiento genético.
Los resultados, publicados en la revista Scientific Reports, de la editorial Nature, serán uno de los ejes de la jornada "Polinización en agroecosistemas de soja", que se desarrollará el 30 de julio en la Estación Experimental Agropecuaria Marcos Juárez del INTA. Allí, investigadores analizarán el impacto de los servicios ecosistémicos sobre la productividad del cultivo y las estrategias de manejo que favorecen la presencia de polinizadores.
Un mecanismo desconocido en la reproducción de la soja
La investigación fue desarrollada durante la campaña 2023/24 en un lote experimental de 24 hectáreas de la EEA del INTA Marcos Juárez, Córdoba. El ensayo incluyó el monitoreo de la floración en 15 parcelas rodeadas por vegetación natural y con colmenas instaladas en el establecimiento. Durante cuatro semanas se analizaron 186 flores mediante microscopía y se registró la actividad de abejas melíferas y polinizadores silvestres.
A partir de ese trabajo, los investigadores detectaron un fenómeno hasta ahora no descripto en soja: parte del polen germina de manera anticipada dentro de las anteras, antes de llegar al estigma, donde debería producirse la fecundación. Según explicó Pablo Cavigliasso, investigador del INTA Marcos Juárez, "el hallazgo introduce nuevos interrogantes para el mejoramiento genético y el manejo productivo, ya que estos mecanismos —poco considerados hasta ahora— podrían estar influyendo en la formación de semillas y en la expresión del rendimiento".
Los insectos actúan como un "seguro" productivo
El trabajo también demostró que la actividad de los polinizadores ayuda a compensar ese proceso de germinación prematura. Cuanto mayor fue la presencia de insectos en las flores, mejor resultó la germinación del polen sobre el estigma y, en consecuencia, la formación de semillas.
Uno de los resultados más llamativos fue que, pese a registrarse pocas visitas de polinizadores silvestres de pequeño tamaño —como abejas nativas y moscas—, su contribución fue más importante que la de la abeja melífera para favorecer una correcta polinización. El hallazgo refuerza el valor de conservar la biodiversidad presente alrededor de los lotes agrícolas, ya que estas especies pueden convertirse en un factor clave para sostener el potencial productivo del cultivo.
Nuevos desafíos para el mejoramiento genético
El descubrimiento también plantea interrogantes sobre los criterios utilizados en los programas de mejoramiento de soja. Los investigadores evaluarán si la selección de cultivares de ciclos reproductivos cada vez más cortos podría estar favoreciendo la aparición de polen prematuro, afectando indirectamente la capacidad reproductiva de la planta.
En ese sentido, Marina Strelin, investigadora del Conicet, explicó que "cuando distintas características están bajo un mismo control genético, al seleccionar una podemos estar afectando otras que no vemos", en referencia al fenómeno conocido como pleiotropía. Para los especialistas, estos resultados no solo obligan a revisar el concepto de que la soja depende exclusivamente de la autopolinización, sino que también revalorizan el papel de los polinizadores silvestres como aliados de la producción y del equilibrio ambiental en los sistemas agrícolas.