
La respuesta del Gobierno provincial comenzó a tomar forma en el territorio pocas horas después del temporal que golpeó con fuerza el sur tucumano durante el fin de semana. Con epicentro en ciudades como Aguilares y Santa Ana, la intervención estatal combinó recorridas oficiales, relevamientos casa por casa y el despliegue de asistencia urgente para familias que aún intentan recomponer lo perdido.
En Aguilares, funcionarios del Ministerio del Interior llegaron a las zonas más afectadas para dialogar directamente con los vecinos y dimensionar el impacto de las lluvias. La recorrida estuvo encabezada por el subsecretario de Coordinación de Comunas, Miguel Vázquez, quien explicó que el objetivo fue “realizar un relevamiento de las familias damnificadas y coordinar tareas de asistencia en el lugar”.
Las escenas que encontraron expusieron la magnitud del fenómeno: viviendas anegadas, calles cubiertas de barro y residuos arrastrados por el agua. En ese contexto, las primeras acciones se concentraron en tareas de limpieza tanto en hogares como en espacios públicos, en un intento por recuperar condiciones mínimas de habitabilidad.
“Queremos dar solución de forma inmediata”, aseguró Vázquez durante la recorrida, en línea con el mensaje oficial de presencia activa en las zonas críticas. El funcionario remarcó además que el acompañamiento “va a continuar en los próximos días”, mientras se completan los relevamientos y se canaliza la asistencia.
Pero la intervención no se limita a la emergencia. Según adelantó el propio subsecretario, el Ejecutivo ya proyecta obras de infraestructura para mitigar el impacto de futuros eventos climáticos. “Se están evaluando trabajos en la zona para evitar que esto vuelva a suceder”, señaló, en referencia a la necesidad de mejorar desagües y sistemas de contención hídrica.
En paralelo, el Ministerio de Desarrollo Social de Tucumán activó un operativo específico en Santa Ana, donde el cuadro es considerado uno de los más complejos tras el temporal. Allí, el ingreso de agua en las viviendas obligó a una intervención urgente y coordinada con autoridades locales.
El despliegue, encabezado por el ministro Federico Masso, permitió identificar hasta el momento a 148 familias afectadas en la Colonia 1, una de las zonas más comprometidas. El relevamiento, aún en marcha, busca precisar el alcance de los daños materiales y organizar la distribución de asistencia.
El diagnóstico preliminar da cuenta de un escenario crítico, atravesado por el desborde de canales y la acumulación de agua en sectores vulnerables. Esa situación no solo provocó pérdidas materiales, sino también evacuaciones preventivas en distintos puntos del sur provincial.
Frente a ese cuadro, el Ministerio puso en marcha la entrega de insumos de primera necesidad, en un operativo que apunta a contener la emergencia mientras se avanza en un diagnóstico más amplio. Los equipos técnicos continúan trabajando, especialmente en zonas rurales aledañas, donde el acceso y la evaluación de daños presentan mayores dificultades.