
El intendente de Yerba Buena, Pablo Macchiarola, inauguró el período de sesiones ordinarias del Concejo Deliberante con un discurso centrado en la planificación del crecimiento urbano de la ciudad y en fuertes cuestionamientos al funcionamiento de la Sociedad Aguas del Tucumán (SAT), a la que reclamó soluciones por los reiterados problemas en el servicio de agua potable y cloacas.
En los primeros tramos de su mensaje, el jefe municipal defendió la decisión política de impulsar un nuevo Código de Planeamiento Urbano para ordenar el desarrollo de una ciudad que, según señaló, experimentó en las últimas décadas un crecimiento sostenido en población, actividad económica y urbanizaciones. “Yerba Buena necesitaba una normativa acorde a su realidad actual”, planteó al recordar que el esquema anterior databa de 1994 y que durante 30 años la ciudad creció con reglas que habían quedado desactualizadas.
Macchiarola sostuvo que el nuevo marco normativo busca establecer reglas claras para el desarrollo urbano, proteger zonas ambientales y definir criterios precisos sobre qué se puede construir y hasta qué altura en cada sector de la ciudad. Según explicó, el código también permitirá ordenar corredores viales, garantizar continuidad en las calles y prevenir conflictos derivados del crecimiento inmobiliario.
El intendente remarcó que la actualización de la normativa fue el resultado de un proceso de trabajo conjunto con vecinos, desarrolladores e instituciones, y que constituye una herramienta clave para preservar la identidad de Yerba Buena como “ciudad jardín” al mismo tiempo que se acompaña su expansión.
Otro de los momentos más enfáticos del discurso estuvo dirigido a la situación del servicio de agua potable y cloacas, que depende de la SAT. Macchiarola cuestionó las pérdidas, desbordes y problemas de presión que se registran en distintos barrios y que, según sostuvo, afectan la vida cotidiana de miles de vecinos.
Si bien aclaró que el servicio no es competencia municipal, señaló que el municipio intervino en numerosas oportunidades con recursos propios para reparar pérdidas y mitigar los efectos de las fallas del sistema. “Yerba Buena es una de las ciudades que más aporta por habitante y merece un servicio acorde a ese esfuerzo”, afirmó, al tiempo que reclamó a la empresa provincial que “se haga cargo de lo que le corresponde y brinde soluciones concretas”.
Más allá de esas definiciones políticas, el intendente repasó las principales acciones de gestión desarrolladas durante el último año, con un fuerte énfasis en la obra pública y la conectividad urbana. Entre los proyectos mencionados destacó el ensanchamiento de la avenida Solano Vera, la pavimentación de nuevas arterias y la consolidación de corredores alternativos para descomprimir el tránsito en las zonas más congestionadas de la ciudad.
Según detalló, durante 2025 el municipio pavimentó más de 70 cuadras, lo que calificó como el mayor volumen anual de obra pública en la historia de Yerba Buena, con una inversión superior a los $548 millones.
El discurso también incluyó referencias a políticas de seguridad, con la ampliación del sistema de videovigilancia a más de 260 cámaras y el fortalecimiento de la Guardia Urbana Municipal, así como la expansión del programa “Ojos en Alerta”, que permite a los vecinos reportar situaciones sospechosas en tiempo real.
En materia de modernización del Estado, Macchiarola destacó la digitalización de los procesos administrativos, la implementación de gestión documental electrónica y el desarrollo de plataformas digitales para reclamos y atención al vecino, en línea con un modelo de gestión basado en datos y tecnología.
La agenda ambiental ocupó otro tramo del mensaje, con la plantación de miles de árboles, la ampliación de corredores verdes y la incorporación de equipamiento para mejorar los servicios de limpieza urbana y gestión de residuos.
El intendente también repasó políticas en salud, educación, empleo, cultura y deporte, entre ellas la modernización del Centro de Salud Municipal Ramón Carrillo, que durante el último año brindó atención a más de 100.000 pacientes, y el fortalecimiento de programas sociales y educativos destinados a niños, jóvenes y adultos.
Como dato político distintivo, el acto de apertura de sesiones contó con la presencia del diputado nacional Mariano Campero y de sus pares de La Libertad Avanza Federico Pelli, Soledad Molinuevo y Gerardo Huesen, además de autoridades municipales, concejales y representantes de instituciones intermedias de la ciudad.

Hacia el final de su discurso, Macchiarola reivindicó el modelo de gestión de Yerba Buena basado en la planificación, la inversión en infraestructura y la modernización del Estado. En ese sentido, sostuvo que el municipio seguirá profundizando un esquema que, según afirmó, busca ordenar el crecimiento urbano, mejorar los servicios y sostener estándares de calidad de vida en una de las ciudades de mayor expansión del área metropolitana tucumana.