
Carlos Cisneros salió a respaldar públicamente a la intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, frente a cuestionamientos internos dentro del oficialismo por el desempeño electoral en la capital y el crecimiento de La Libertad Avanza en la provincia. Según el diputado nacional, las críticas hacia la jefa municipal tienen “mala fe” y responden a disputas anticipadas de cara a las elecciones de 2027. De la misma manera, cuestionó las formas del gobierno de Osvaldo Jaldo, y deslizó que es el responsable de haberle puesto alfombra roja a los libertarios en Tucumán.
“Creo que ha sido cuestionada innecesariamente, con mala fe, acusándola de que no había trabajado para ganar. Creo que se lo ha hecho más que nada ya pensando en el 2027. No saborean un triunfo que ya están pensando en el 2027 y le quieren bajar el precio”, afirmó Cisneros.
Para el referente bancario, la intendenta tuvo un rol activo en la campaña y las críticas que recibió dentro del propio espacio político resultan injustas. “Yo creo que ella trabajó mucho para el resultado electoral y creo que ha sido muy injusto”, sostuvo.
Cisneros también llamó a analizar el fuerte crecimiento electoral de La Libertad Avanza en Tucumán, particularmente el resultado obtenido por el diputado nacional Federico Pelli, a quien dijo no conocer antes de la campaña.
“Yo al diputado actual Pelli no lo conocía, pero no lo conocía ni mal ni bien, no lo conocía. Entonces una persona que no lo conocía saca más de 300.000 votos; eso tiene que interpelarnos a nosotros: qué estamos haciendo mal”, reflexionó.
En ese sentido, cuestionó que dentro del oficialismo se busque responsabilizar a dirigentes propios por el resultado electoral del 26 de octubre en lugar de revisar errores políticos. “No echarle la culpa a tu compañero de al lado porque allá sacó tanta cantidad de votos”, planteó. El diputado incluso relató deficiencias en la estructura de fiscalización electoral del oficialismo. “En la escuela que yo voté no tenían fiscales. Yo voté, me fui, después pregunté: ‘¿Han ido los fiscales?’ No, fueron a las cinco de la tarde. Capaz que no tenían para pagar o para gastar”, señaló.

La irrupción libertaria y las redes sociales
Para Cisneros, el crecimiento de los libertarios en Tucumán no puede atribuirse a decisiones de dirigentes locales sino a un fenómeno político más amplio.
“La verdad es que Chahla no le ha puesto alfombra roja a los libertarios para que aterricen en Tucumán. Se ha ido desarrollando, se ha ido dando”, afirmó.
El dirigente consideró que el impacto político del presidente Javier Milei fue subestimado en la provincia. “Milei vino acá, había 30 personas y todo el mundo decía: ‘Mirá la poca gente que hay, esto no va a sacar nada’. Y después, el domingo siguiente mete 300.000 votos”, señaló. “Ese fenómeno es el que vos tenés que analizar, no enojarte con Chahla”, remarcó.
Cisneros también defendió el perfil político de la intendenta capitalina y consideró que su irrupción representa una renovación dentro del peronismo tucumano. “Es una bocanada de aire fresco”, afirmó. “Es una persona que creo que en política no tiene techo. Y eso a veces molesta”, añadió. El diputado destacó además que Chahla proviene de fuera de la política tradicional, lo que -según su visión- genera resistencias en algunos sectores partidarios. “No viene de la política y eso a veces cuesta entender para los que somos políticos de hace muchos años”, explicó. “Mucha gente, y a mí también me pasa, no estamos acostumbrados a hacer política con mujeres con carácter y con gestión. Es un problema nuestro. Hasta hay un problema cultural”, reflexionó. “En los partidos políticos la mujer estaba destinada a ser oyente y hacer mate”, ironizó.
Finalmente, Cisneros se refirió al estilo comunicacional de la intendenta, que suele generar comentarios dentro de la política tradicional. Recordó, por ejemplo, el primer spot de campaña de Chahla cuando se postuló para la intendencia. “El primer spot para ser intendenta que hizo Chahla era un parto en vivo que diseñó Juan Pablo Durán para decir que queríamos hacer parir una nueva ciudad. Y ella dijo: ‘Sí, lo hagamos’. Es así ella”, relató.
Los jaldistas y los libertarios
También se refirió a las proyecciones políticas hacia 2027 y a la posibilidad de que el gobernador Osvaldo Jaldo busque la reelección. Sin cerrar puertas, el dirigente sindical dejó planteada una advertencia política: el acompañamiento del espacio político y gremial que lidera dependerá del rumbo que adopte el oficialismo en los próximos años.
“Si va por la reelección, falta mucho, falta mucho. Tendremos que hablar, que ver”, afirmó Cisneros al ser consultado sobre el futuro electoral del gobernador.
El legislador nacional aclaró que su pertenencia al peronismo no está en discusión, aunque al mismo tiempo dejó en claro que el crecimiento de fuerzas opositoras -en particular de La Libertad Avanza- obliga a una revisión interna. “Yo del peronismo no me voy a ir, pero tampoco le voy a echar la culpa a los demás cuando yo hago cosas para que la libertad crezca”, advirtió.
En ese contexto, Cisneros cuestionó lo que considera una lógica de confrontación permanente dentro de la política provincial y sugirió que ese clima termina favoreciendo a los adversarios del oficialismo. “Hagamos nosotros, ya sea gobernador, intendente, legislador o ministro, no hagamos macanas todos los días. No persigamos gente todos los días, no señalemos con el dedo todos los días”, planteó.
“No nos pongamos en denunciantes todos los días, no nos enojemos si hablan mal de nosotros, si algún periodista sube un tuit o hace preguntas desubicadas y después queremos que la gente nos vote”, sostuvo. Para el dirigente bancario, la política necesita bajar el nivel de confrontación y asumir con naturalidad los procesos electorales. “No es la muerte de nadie ganar o perder elecciones”, afirmó.
Cisneros también apeló a una experiencia personal dentro del peronismo tucumano para reflexionar sobre la necesidad de renovación política. Recordó el proceso electoral de 1987, cuando el peronismo logró mantenerse en el poder en un contexto de fuerte disputa interna. “En el año 87 yo era secretario adjunto de La Bancaria acá en Tucumán. Fue la elección donde los votos de Renzo (Cirnigliaro) a (José)Domato lo terminan ungiendo gobernador”, rememoró. Según el diputado, aquel episodio dejó una enseñanza política que sigue vigente. “Yo decía: hubiese sido lindo perder. ¿Para qué? Para que renazca un nuevo peronismo”, afirmó.
A su juicio, el movimiento justicialista necesita abrir espacios a nuevas generaciones de dirigentes. “Para mejorar tenemos que dar lugar a los jóvenes”, sostuvo. En esa línea mencionó el caso de la intendenta Rossana Chahla, a quien volvió a destacar por haber conformado un equipo joven dentro de su gestión. “Tiene un gabinete joven, con ideas que van modificando, que van innovando. El que no hace nada no se equivoca”, señaló.
Finalmente, Cisneros insistió en que el peronismo tucumano necesita abrir un debate interno amplio si pretende sostener competitividad electoral en los próximos años.
“Estamos en el 2026 y a nadie le gusta que lo lleven de la oreja ni a los empujones”, planteó.
Ese debate,dijo, no puede limitarse a los sectores de conducción sino que debe involucrar a todo el movimiento. “El peronismo no son dos o tres. El peronismo es todo: participación femenina, jóvenes, sindicalismo, políticos, funcionarios, legisladores, diputados nacionales”, enumeró.
Y cerró con una advertencia política sobre los riesgos de cerrar la discusión interna: “Si no se da ese debate y todo lo que no coincide con vos es ‘tuto-caca’; bueno, listo, te quedás solo. A la larga te quedás solo”.