
Casi en paralelo a la aprobación, por parte del Congreso de la Nación, de la ley que dispuso una baja de la edad de imputabilidad a los 14 años, el Gobierno de Tucumán avanzó con la puesta a punto del Instituto Brochero, destinado a alojar a menores en conflicto con la ley.
El ministro de Desarrollo Social, Federico Masso, recorrió las instalaciones del flamante “Centro Socioeducativo San José Gabriel del Rosario Brochero”, que funcionará en un sector separado del penal de Benjamín Paz, y confirmó que el predio ya se encuentra en condiciones de comenzar a operar. La habilitación se da por decisión del gobernador Osvaldo Jaldo, quien impulsó una reconfiguración del sistema provincial de abordaje de menores imputados para que, en caso de que cometan delitos graves "sientan el rigor de la condena”, según manifestó.
Según informó Masso, las obras requeridas para adecuar el edificio a estándares provinciales, nacionales e internacionales fueron finalizadas, lo que permitirá avanzar con el traslado de los jóvenes actualmente alojados en el ex Instituto Julio Argentino Roca. “Estamos muy contentos de ver que todos los espacios, incluidos los patios y áreas exteriores, cumplen con los parámetros necesarios para que estos jóvenes tengan un lugar nuevo y digno. Esto es un paso fundamental en esta reconfiguración, promovida por el gobernador Osvaldo Jaldo”, sostuvo Masso.
Además, indicó que ya se inició el traslado del andamiaje administrativo y técnico y que el movimiento de los menores podría concretarse la próxima semana.
El ministro precisó que mantuvo reuniones con jueces de menores y que continuará con encuentros con defensores oficiales para coordinar los últimos detalles operativos antes de la puesta en funcionamiento plena del establecimiento.
Durante la recorrida participaron autoridades del área de Niñez y Adolescencia, del Servicio Penitenciario y representantes de la empresa constructora. Desde el Ejecutivo remarcaron que el nuevo espacio cuenta con sectores diferenciados del complejo penitenciario, con patios, habitaciones y áreas comunes diseñadas bajo un esquema socioeducativo.

La directora de Niñez, Adolescencia y Familia, Gilda Zurita, señaló que el equipo técnico continuará trabajando en el acompañamiento de los jóvenes alojados. En la misma línea, la subdirectora de Hogares e Institutos, Florencia Guerra, subrayó que las instalaciones están separadas del penal, lo que —según explicó— permitirá desarrollar un trabajo independiente enfocado en la reinserción.
La apertura del nuevo instituto se produce en un contexto de endurecimiento del régimen penal juvenil a nivel nacional, lo que anticipa un posible incremento en la cantidad de adolescentes alcanzados por el sistema. En ese escenario, la Provincia busca mostrar infraestructura disponible y un esquema reorganizado para afrontar la nueva etapa, combinando el enfoque de contención socioeducativa con el fortalecimiento de la estructura penitenciaria existente.