
Una tradición que se repite y un aviso sobre 2026
Como en los dos discursos anteriores, el gobernador Osvaldo Jaldo optó por caminar desde su domicilio, en Muñecas al 700, hasta el edificio de la Legislatura, en avenida Sarmiento y Muñecas. Acompañado por la custodia, por los legisladores que integraron la protocolar comisión externa y por algunos funcionarios, el mandatario recorrió ese trayecto con la banda gubernamental y con el bastón de mando. Saludó a algunos militantes apostados y a vecinos. Al igual que en 2024 y en 2025, tampoco hubo cortes de tránsito en las inmediaciones ni se movilizó a la dirigencia del oficialismo para no convertir el evento institucional en un mitin político. No obstante, un funcionario responsable de la política en el Gobierno, anticipó que ese paisaje podría cambiar el año que viene. "Ya será un año electoral, seguramente no será igual", avisó en diálogo con Tendencia de Noticias.
Preparativos dulces para una larga exposición
Los legisladores se sorprendieron con un detalle poco habitual en sus bancas. Cuando se sentaron para participar de la apertura de sesiones ordinarias y escuchar el discurso del gobernador, se dieron con una sorpresa. El personal había dispuesto de bandejas con caramelos (menta y chocolate, y los llamados "gajos frutales") para amenizar la espera. Además, también se les entregó un paquetito de pañuelos descartables. Más de un parlamentario fue tomado por las cámaras "masticando" los dulces dispuestos.

Una ausencia que no pasó desapercibida
Al momento de comenzar a agradecer las presencias de las autoridades provinciales y federales en el recinto, hubo una omisión que llamó la atención de los presentes. El gobernador Osvaldo Jaldo mencionó a los miembros de la Corte Suprema de Justicia de la Provincia y al ministro público de la Defensa, Washington Navarro Dávila. Sin embargo, no nombró al titular del Ministerio Público Fiscal, Edmundo Jiménez. La ausencia del ex ministro de Gobierno durante el alperovichismo fue motivo de comentarios y especulaciones en el recinto, más aún por las recurrentes tensiones entre el mandatario y el Ministerio Fiscal. El último antecedente de cortocircuito se dio a partir del asesinato de Érika Antonella Álvarez: Jaldo cuestionó públicamente las demoras en la autorización de medidas pedidas por la Policía e incluso criticó que se haya caratulado la causa como homicidio simple.

El chiste con un mensaje político fuerte
En medio de la monotonía de su exposición, el gobernador tuvo reiterados contratiempos con su banda gubernamental. Algunos de esos episodios, que evidentemente le generaban incomodidad, fueron corregidos por el secretario de la Cámara, Claudio Pérez; y por el propio vicegobernador, Miguel Acevedo. Ambos levantaban el atuendo cada vez que se caía por debajo del hombro de Jaldo. Sin embargo, en un momento el mandatario lanzó una broma con un marcado mensaje político sobre el símbolo y el peso de la banda: "Es difícil conseguirla y más difícil mantenerla".
