
A solo dos semanas del comienzo de las clases, el Gobierno de Tucumán avanza a toda máquina en la puesta a punto de sus escuelas. Mientras se conoció la prórroga de un mecanismo de excepción que permite al Ministerio de Educación realizar compras directas sin licitación pública, la administración provincial informó que ya intervienen alrededor de 600 establecimientos con tareas de mantenimiento general y más de 15 con obras de envergadura.
El ministro de Obras Públicas, Marcelo Nazur, confirmó que las tareas se ejecutan por indicación expresa del gobernador Osvaldo Jaldo y en estrecha coordinación con otras carteras. “Estamos trabajando entre el Ministerio del Interior, el Ministerio de Educación y el Ministerio de Obras Públicas, a través de Construcciones Escolares, del Ente de Infraestructura y de la Secretaría de Saneamiento”, detalló.
Las intervenciones incluyen limpieza de canaletas, pintura integral, desmalezamiento y arreglos menores en los edificios, con el objetivo de que alumnos y docentes encuentren las instalaciones en condiciones óptimas. En paralelo, en más de 15 escuelas se construyen módulos sanitarios y se realizan obras estructurales de mayor complejidad.

Estas acciones se enmarcan en un contexto polémico. A casi cinco años de su sanción durante el pico de la crisis sanitaria por COVID-19, el Ejecutivo volvió a activar el Decreto 264/1 de febrero de 2021, que autorizaba compras directas para garantizar el regreso seguro a las aulas. Lo que nació como una medida transitoria se convirtió en práctica habitual: ya acumula siete prórrogas consecutivas.
El último decreto, el 3989/1, firmado por el ministro de Gobierno y Justicia, Regino Amado, extiende esas facultades extraordinarias hasta el 30 de julio de 2026. La cartera educativa que conduce Susana Montaldo podrá así adquirir bienes y servicios “cualquiera sea su financiamiento” sin pasar por licitación, argumentando la necesidad de responder con agilidad a “la proliferación de contagios de virus del Dengue y otras situaciones epidemiológicas, como el contagio del virus de la Gripe”.
A pesar de reconocer el “esfuerzo realizado por el Gobierno mediante la aplicación de vacunas”, el texto oficial sostiene que resulta “indispensable contar con las herramientas” para “atender toda posible contingencia con la agilidad necesaria que garantice la efectiva prestación de los servicios educativos”. De esta manera, lo que empezó como una excepción de emergencia se consolidó como la vía habitual para el mantenimiento y la infraestructura escolar en la provincia.
Nazur señaló que, en estas semanas finales, se reforzará la mano de obra en articulación con intendentes y delegados comunales para asegurar que ningún establecimiento quede fuera de las tareas. El objetivo, insistió, es que el 2026 comience con las escuelas en las mejores condiciones posibles.