
El diputado Mariano Campero se alineó con el rumbo político impulsado por el presidente Javier Milei y respaldó con firmeza la reducción de la edad de imputabilidad penal a los 14 años. La sesión, calificada por varios oficialistas como “histórica”, dejó al descubierto el clima de polarización que atraviesa el debate sobre seguridad y responsabilidad penal juvenil en Argentina.
Desde su banca, Campero defendió la iniciativa con un discurso centrado en el concepto de responsabilidad individual. Sostuvo que adolescentes de entre 13 y 15 años “saben perfectamente lo que hacen cuando empuñan un arma o cometen delitos graves”, frase que luego amplió en sus redes sociales para reafirmar su postura.
Según el tucumano, la propuesta no responde a una lógica punitiva sino a una “necesidad moral” de brindar respuestas a las víctimas y a una sociedad que -aseguró- exige cambios frente a hechos de violencia protagonizados por menores.
El debate estuvo marcado por interrupciones, aplausos cruzados y objeciones desde distintos bloques opositores, que cuestionaron tanto el enfoque del proyecto como su impacto en políticas de infancia y derechos humanos. Mientras algunos legisladores pidieron mayor inversión en prevención y educación, otros respaldaron la línea oficialista argumentando que la legislación actual quedó desactualizada frente a nuevas realidades delictivas.
En los pasillos del Congreso, Campero insistió en que la discusión excede banderas partidarias y forma parte de una transformación más amplia del sistema penal. Afirmó que la sesión simboliza el “quiebre de décadas de inercia”, una idea repetida por varios referentes del oficialismo que celebraron el avance del proyecto hacia nuevas instancias legislativas.