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DEBATE EN EL CONGRESO

Reforma laboral: violentos incidentes y enfrentamientos entre manifestantes y la Policía

Hubo decenas de detenidos, además de militantes y de policías heridos en las inmediaciones del Congreso nacional.

PorTendencia de noticias
11 feb, 2026 10:25 p. m. Actualizado: 11 feb, 2026 10:25 p. m. AR
Reforma laboral: violentos incidentes y enfrentamientos entre manifestantes y la Policía

La tarde porteña estaba cargada de rumores mucho antes de que las columnas de trabajadores empezaran a llenar la Plaza del Congreso. Bajo un cielo gris y con las fuerzas de seguridad ya desplegadas con vallas y camiones hidrantes, el centro de la capital argentina se convirtió en epicentro de una de las jornadas más tensas de los últimos meses en la política nacional.


El motivo era el mismo que encendió miles de gargantas y multitudes: el debate en el Senado del proyecto de reforma laboral impulsado por el presidente Javier Milei, una pieza clave de su agenda económica que -según el Gobierno- pretende “modernizar” el mercado laboral argentino.


A las 15:30, el bullicio se convirtió en gritos y luego en abucheos. Un grupo de manifestantes se separó de la masa principal y comenzó a arrojar piedras y otros objetos hacia las líneas policiales que custodiaban el acceso al Congreso. El Ministerio de Seguridad Nacional informó que hubo heridos entre las fuerzas de seguridad, incluidos agentes de la Gendarmería y de la Policía Federal, y varios manifestantes fueron detenidos por agresión a efectivos.


Entre quienes alzaban la voz con megáfonos estaba Julio Barroso, trabajador químico de 51 años y delegado sindical, que resumió el ánimo de muchos: “Esta reforma no busca mejorar condiciones, sino dividir a los trabajadores y entregarlos a los empresarios. Pretenden hacernos pelear entre nosotros.”

Unos metros más allá, Pablo Ríos, un empleado de hospital de 44 años que apenas podía aguantar la voz por el uso de gases, dijo: “Esta ley no va a beneficiar al trabajador. Está diseñada para beneficiar a los dueños de las grandes empresas.”


Lo que comenzó como una protesta numerosa pero relativamente ordenada derivó rápidamente en enfrentamientos directos entre manifestantes y policía. Los efectivos respondieron con chorros de agua, gases lacrimógenos y, según fotógrafos en el lugar, balas de goma para dispersar a quienes rompían el perímetro de seguridad.


Las fuerzas conservaron el cerco alrededor de la Plaza, aunque algunos sectores lograron formar barricadas improvisadas. A ratos, se respiraba más humo y gas que aire, y el sonido de sirenas se imponía al de los cánticos sindicales.


La movilización estuvo encabezada por la Confederación General del Trabajo (CGT), respaldada por CTA y otras centrales obreras. Su colectivo mayoritario aseguró que no aceptará cambios que “debiliten los derechos adquiridos desde hace décadas” y alertó que si el Senado aprueba la ley sin responder a sus demandas, “el conflicto no terminará aquí”.


Durante la protesta, se escucharon consignas repetidas: “¡No a la reforma laboral!” y “¡Defendemos nuestros derechos!”, frases que los sindicalistas han repetido en innumerables movilizaciones previas, pero que resonaron con más fuerza debido al clima de confrontación.


A las 21, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires confirmó unas 30 detenciones, mientras la Plaza del Congreso continuaba parcialmente controlada por la policía. Las cifras finales de detenidos y heridos eran todavía parciales, aunque varias fuentes coincidían en que hubo decenas de arrestos y al menos varios agentes con lesiones leves.

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