Espacio publicitario disponible

ANÁLISIS POLÍTICO II

Jaldo y la política del orden

En esta columna de opinión, el especialista en comunicación y consultor político Juan Pablo Terraf analiza el discurso de Osvaldo Jaldo como una estrategia de consolidación más que de épica: una construcción narrativa basada en el orden, el equilibrio fiscal y el control político, que busca proyectar previsibilidad en un escenario nacional incierto y empezar a delinear el camino hacia 2027.

Avatar de Juan Pablo Terraf
Juan Pablo TerrafTendencia de noticias
01 mar, 2026 06:13 p. m. Actualizado: 01 mar, 2026 06:15 p. m. AR
Jaldo y la política del orden

Foto: Prensa HLT

Hay discursos que buscan conmover. Otros, en cambio, buscan ordenar. El de Osvaldo Jaldo en la apertura de sesiones ordinarias de la Legislatura tucumana pertenece claramente a esta segunda categoría. No fue un mensaje pensado para la épica ni para la estridencia. Fue, sobre todo, un discurso de administración política: una pieza diseñada para transmitir control, previsibilidad y capacidad de gestión en un contexto nacional incierto.


Ese es, a mi juicio, el dato más interesante. Jaldo no eligió presentarse como un líder de ruptura ni como un polemista. Eligió algo más sofisticado y, a la vez, más útil para un gobernador: mostrarse como el conductor que sostiene. Sostiene las cuentas, sostiene el Estado, sostiene los servicios, sostiene el vínculo institucional y, en definitiva, sostiene una idea de orden. Y lo hace con una operación discursiva muy precisa: convertir el equilibrio fiscal en un argumento político, pero despegándolo del lenguaje del ajuste. No dice “ajustamos para ordenar”. Dice, en esencia, “ordenamos para poder cuidar”.


Ahí aparece una de las claves del mensaje. El oficialismo tucumano intenta apropiarse de un valor muy fuerte del clima de época —la responsabilidad fiscal—, pero traducido a una narrativa provincial distinta: no como retiro del Estado, sino como condición para que el Estado siga funcionando. En términos de comunicación política, esa jugada es potente porque combina un lenguaje de racionalidad administrativa con una promesa de protección social. Es, si se quiere, una estética de la austeridad sin renunciar a la centralidad estatal.


La segunda clave es el modo en que construye su relación con la Nación. Jaldo no rompe, pero tampoco se subordina. Acompaña, dialoga, reclama. Ese equilibrio no es menor. En tiempos donde la sobreactuación suele reemplazar a la estrategia, el gobernador ensaya una posición más pragmática: mantener canales abiertos, pero marcar con claridad que Tucumán no resigna intereses.


También vale detenerse en la estructura del discurso. La abundancia de cifras no es un detalle técnico: es parte del mensaje y la narrativa que pretende instalar. Los números no solo informan; legitiman. Son una forma de blindar la palabra oficial, de presentarla como gestión comprobable y no como mera declamación.


Es muy interesante cuando Jaldo se mete en el debate sobre el sistema electoral y rechaza “demonizar” el esquema provincial, el discurso deja de ser solamente institucional y revela su segunda capa: la política en sentido más crudo. Allí ya no habla solo el gobernador que rinde cuentas. Aparece también el jefe político que defiende las reglas del juego bajo las cuales conserva poder. Ese tramo altera el tono general, pero justamente por eso resulta revelador: expone dónde termina la administración y dónde empieza la disputa.


Si hubiera que sintetizar el mensaje en una fórmula, diría que fue un discurso de consolidación. No buscó fundar una nueva etapa ni inaugurar una narrativa disruptiva. Buscó algo más concreto: reafirmar que, en medio de la incertidumbre, el oficialismo tucumano quiere ser leído como sinónimo de orden, continuidad y capacidad de respuesta.


Y, como si todo eso no alcanzara, el discurso dejó además otro dato político de fondo: el 2027, para el gobernador, ya empezó.


El autor de este artículo es abogado, docente universitario, especialista en comunicación política y se desempeña como consultor político.

publicidad

Más de opinion

publicidad