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"Chavito" huyó a Mendoza, pero lo atraparon
Aunque en un principio se creyó que el ataque a José Luis Salvatierra había sido un ataque de motochorros para robarle, pronto la investigación reveló que los cuatro asesinos tenían otro objetivo: vengarse de él. Esa es la teoría fiscal del juicio que inició este martes contra un padre, dos de sus hijos y una cuarta persona, acusados todos de perseguirlo, voltearlo de su moto y matarlo a balazos por una vieja rencilla.
El crimen ocurrió el 9 de noviembre de 2024, cuando el hombre circulaba en moto con su pareja por calle Alfonsina Storni al 400, en San Miguel de Tucumán. Allí, se cruzaron con los hermanos “Apo” y “Chavito” González (Franco David y Juan Héctor), que estaban con su padre, David Enrique González, conocido como “Chala” y una cuarta persona, Marcos David Agüero.
Siempre de acuerdo a la acusación, comenzaron a gritarle “Mono hijo de p…, parate”. La víctima, que había tenido una disputa con ellos en enero de ese mismo año, aceleró para escapar. Los cuatro comenzaron a perseguirlo. Unos 700 metros más adelante, al llegar a la esquina de Justo de la Vega y San Ramón, Salvatierra perdió el control de la moto y cayó al pavimento, junto a su pareja.

Según la fiscalía, Salvatierra salió corriendo para salvar su vida. En ese momento, “Apo” le realizó cuatro disparos, mientras su hermano “Chavito” apuntaba a la mujer de la víctima para que no se levantara del suelo. El padre de ambos, “Chala” esperó junto a Agüero en las motos con el motor encendido para asegurar que los jóvenes cumplan el cometido y puedan huir.
Salvatierra fue trasladado de emergencia al hospital Padilla, donde intentaron salvarle la vida. Agonizó durante 18 días y murió el 27 de noviembre.

El primero en caer detenido fue Agüero, sindicado como “motochorro”, cuando Salvatierra todavía estaba con vida, mientras los González permanecían prófugos. Cuatro meses después, en marzo de 2025, encontraron a “Apo”, de 22 años, y lo detuvieron. En abril cayó “Chavito” en Mendoza y fue trasladado a nuestra provincia. El padre de ambos, Chahla, fue el último en ser capturado.
Este martes, comenzó el juicio. “Apo” y “Chavito” están señalados como coautores del homicidio agravado por el concurso de dos o más personas y por haber sido cometido con arma de fuego, figura que sólo admite la pena de prisión perpetua. “Chala” y Agüero figuran como partícipes necesarios y la pena en expectativa es la misma.

"Nos convoca un hecho trágico y grave donde una persona falleció pero, estuvo cerca de fallecer otra. Se trató de una persecución donde cuatro sujetos a bordo de dos motocicletas han fijado un solo objetivo que era ejecutar a Salvatierra. Fue planificado a raíz de un conflicto anterior. Franco David González es quien realiza los disparos mortales y Juan Héctor el que apunta a la esposa de la víctima mientras que David Enrique y Marcos David Agüero han tenido un rol esencial en cuanto a asegurar la ida y permanecer en el lugar, no han tenido el manejo causal, siendo partícipes necesarios o primarios”, explicó el auxiliar de fiscal Miguel Fernández en su alegato de apertura, en representación del titular de la Unidad Especializada de Homicidios II, Carlos Sale.

Las audiencias se extenderán hasta el 17 de septiembre. Por el juicio pasarán testigos presenciales y peritos (policiales y del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales –ECIF-). Entre las pruebas que se exhibirán, Fernández adelantó la existencia de un registro fílmico.