
La desaparición de Agostina Vega se produjo el 23 de mayo, cuando la adolescente se dirigió al domicilio de Claudio Barrelier, ex pareja de su madre, Melisa Heredia, bajo la premisa de organizar una sorpresa familiar. El trayecto fue reconstruido por el remisero Ariel Torres, quien declaró haber trasladado a la menor hasta la calle Juan del Campillo 878, donde fue recibida por un hombre encapuchado que completó el pago del viaje tras una serie de actitudes que el testigo calificó como extrañas.
El hallazgo del cadáver ocurrió una semana después en un descampado de Ampliación Ferreyra, luego de intensos rastrillajes que incluyeron allanamientos en la vivienda de Claudio Barrelier. La autopsia determinó que la víctima murió por estrangulamiento entre la madrugada del 24 de mayo y las horas posteriores a su ingreso a la casa, revelando además un severo desmembramiento que dificultó los análisis forenses sobre una posible agresión sexual previa.
Actualmente, Claudio Barrelier enfrenta la acusación de homicidio triplemente calificado por alevosía, ensañamiento y violencia de género. Junto a él se encuentran imputados Osvaldo Fassetta y Soledad Andreani por encubrimiento agravado, señalados por su rol en el traslado de la víctima hacia el baldío y su vinculación con el entorno del principal encartado, incluyendo la gestión de un local comercial posteriormente clausurado. La investigación, a cargo del fiscal Raúl Garzón, avanza tras el levantamiento del secreto de sumario, mientras los familiares de la víctima continúan exigiendo justicia.