
El chofer de la rastra cañera que provocó una tragedia el sábado quedó imputado por el homicidio culposo de los tres adultos y la niña de siete años que perdieron la vida.
Cristian José Beltrán, de 45 años, conducía el camión con acoplado la madrugada de el 20 de junio, cuando a las 4:30 de la mañana salió de un cañaveral e ingresó con el rodado a la ruta nacional 9, a la altura del kilómetro 1.251, en la localidad de Agua Azul, Leales.

La maniobra que realizó Beltrán, de acuerdo a la acusación, fue imprudente y antirreglamentaria. "De manera negligente, el camionero inobservó el deber objetivo de cuidado que pesaba sobre el mismo, e incorporó dicho rodado de gran porte a una ruta nacional desde un acceso rural, sin adoptar los recaudos que la maniobra exigía para no obstruir la libre y segura circulación del tránsito que avanzaba por la vía", informó la auxiliar Luz Becerra, siguiendo instrucciones del titular de la Unidad Fiscal de Homicidios II, Carlos Sale.
Así, antes de terminar de subir a la ruta la totalidad del camión, toda su estructura ya estaba obstruyendo la circulación. Por ello, un auto Ford Ka que circulaba por la ruta 9 impactó en él.

Como consecuencia del feroz choque, murieron en el lugar cuatro personas: el conductor del auto, Daniel Alberto Díaz, de 57 años; Sandra Isabel Ligios, de 59, Macarena Russo Ligios, de31 y su hija de siete años.
Si bien en un primer momento las autoridades policiales no informaron sobre las condiciones en que se produjo el choque, la investigación de la fiscalía determinó que fue producto del mal accionar de Beltrán. El delito que se le imputó, como es agravado por la multiplicidad de víctimas fatales, lleva una pena máxima de seis años de prisión.

Beltrán, sin embargo, no quedó bajo prisión preventiva. Deberá cumplir una serie de normas de conducta para esperar su juicio en libertad.