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Foto: Agencia Noticias Argentinas
El papa León XIV inició este viernes su histórica visita a Uruguay con un discurso en el que puso el acento en la dignidad humana, el valor del trabajo y la responsabilidad de los Estados frente a los desafíos sociales, tecnológicos y ambientales. Ante una multitud reunida en la Plaza Independencia de Montevideo, el jefe de la Iglesia católica sostuvo que "el valor de las personas no se puede medir por lo que produce" y remarcó que "la dignidad fundamental de cada persona no necesita ser demostrada".
Las expresiones del pontífice marcaron el comienzo de su primera gira apostólica por América Latina, que se extenderá hasta el 17 de noviembre y que, además de Uruguay, incluirá a la Argentina y Perú. La visita genera una expectativa especial en la región, ya que representa el regreso de un Papa a territorio uruguayo después de 38 años.
León XIV arribó a las 16.20 al Aeropuerto Internacional de Carrasco, donde fue recibido al pie del avión por el presidente uruguayo, Yamandú Orsi, junto a funcionarios del Gobierno y el cardenal Daniel Sturla.
Posteriormente, recorrió distintos sectores de Montevideo, donde numerosos fieles se congregaron para saludarlo. En Parque Rodó abordó el papamóvil blanco especialmente preparado para la visita y continuó su recorrido hasta la Plaza Independencia, escenario de la ceremonia oficial de bienvenida.
Allí también estuvieron presentes los expresidentes uruguayos Julio María Sanguinetti, Luis Alberto Lacalle Herrera y Luis Lacalle Pou.
Un mensaje sobre el trabajo y los desafíos de la inteligencia artificial
Uno de los ejes centrales del primer discurso de León XIV estuvo vinculado con la necesidad de preservar la dignidad de las personas frente a las transformaciones económicas y tecnológicas.
El pontífice cuestionó la idea de medir el valor humano exclusivamente a partir de la productividad y advirtió sobre las consecuencias que pueden tener los avances tecnológicos cuando no están orientados al bienestar de la sociedad.
En particular, se refirió al desarrollo de la inteligencia artificial y planteó que estas herramientas deben estar al servicio de las personas, en lugar de convertirse en mecanismos que profundicen la exclusión laboral.
En ese sentido, sostuvo que "el desarrollo de estas tecnologías deben ampliar las capacidades humanas y que la persona que trabaja no quede reducida en una pieza prescindible".
El mensaje se inscribe en una de las preocupaciones que atraviesan el debate internacional sobre el futuro del empleo, la automatización y la necesidad de establecer límites éticos al desarrollo tecnológico.
León XIV también reafirmó la posición de la Iglesia católica sobre la protección de la vida desde la concepción. "La vida comienza en el seno materno y quien todavía no ha nacido pertenece a la familia humana", expresó.
Asimismo, reivindicó el papel de la familia como espacio fundamental para la convivencia y el desarrollo de las personas. "La familia sigue siendo el primer ámbito en el que cada persona es acogida y puede convivir con los demás", señaló.
El legado de Francisco y el cuidado de las futuras generaciones
Durante su intervención, el Papa dedicó parte de su mensaje a la protección del ambiente y al concepto de bien común, retomando enseñanzas de su antecesor, Francisco. "El bien común comprende también la responsabilidad de transmitir a quienes vendrán después los bienes que hoy hemos recibido", afirmó.
A continuación, recordó que, según había señalado Francisco, "la noción de bien común incorpora también a las generaciones futuras", una perspectiva que obliga a considerar las consecuencias de las decisiones actuales sobre el ambiente y los recursos disponibles.
"Esta responsabilidad se traduce en las decisiones que afectan al uso de los recursos naturales y a las fuentes de energía", agregó.
En ese marco, León XIV destacó especialmente la transformación de la matriz energética uruguaya, que en las últimas décadas avanzó hacia una generación eléctrica basada mayoritariamente en fuentes renovables. "En las últimas décadas, Uruguay ha transformado profundamente su matriz de generación eléctrica, que hoy se apoya casi enteramente en fuentes renovables", resaltó.
El pontífice consideró que se trata de "un resultado notable que ha requerido decisiones sostenidas durante años y la participación de diversos sectores del país".
Sus palabras pusieron de relieve la importancia de mantener políticas públicas de largo plazo y de promover acuerdos que permitan abordar problemas que trascienden los períodos de gobierno.
El acceso a la salud, otro de los planteos del pontífice
El jefe de la Iglesia Católica también ponderó la necesidad de garantizar la atención sanitaria independientemente de la situación económica de cada persona. "Procurar que la atención sanitaria esté al alcance de cada persona, independientemente de sus recursos, es una responsabilidad que interpela a toda sociedad", expresó.
Durante la ceremonia oficial en la Plaza Independencia, el presidente Yamandú Orsi recibió al pontífice con un mensaje centrado en la convivencia democrática y la tradición de paz de Uruguay.
El mandatario le dio la bienvenida a una nación que, según expresó, lo esperaba "con los brazos y el corazón abiertos".
Orsi destacó además la posibilidad de que representantes de diferentes fuerzas políticas compartieran una misma ceremonia y subrayó que Uruguay es uno de los países de una región que ha logrado preservar la paz entre sus Estados.
La llegada de León XIV estuvo acompañada por una manifestación de bienvenida de la Iglesia uruguaya: las campanas de parroquias y capillas sonaron durante cinco minutos para celebrar la presencia del pontífice.
La visita tiene un significado histórico para Uruguay, que no recibía a un Papa desde las recorridas de Juan Pablo II en 1987 y 1988.
La agenda del Papa y su próxima llegada a la Argentina
León XIV permanecerá en Uruguay hasta el domingo 8 de noviembre, con actividades religiosas e institucionales en Montevideo, Paysandú y Florida.
El sábado 7 tiene previsto celebrar una misa en Paysandú, frente a la ciudad entrerriana de Colón, y regresar a Montevideo para participar de encuentros pastorales y una vigilia en el Estadio Centenario.
El domingo encabezará una celebración religiosa en Florida y, posteriormente, partirá hacia Buenos Aires. De acuerdo con el cronograma oficial, su salida de Uruguay está prevista para las 15.30.
La Argentina será la segunda escala de una gira que concluirá en Perú el 17 de noviembre. La visita al país incluirá encuentros con autoridades nacionales, celebraciones religiosas y actividades pastorales en distintas ciudades.
El recorrido adquiere especial relevancia por tratarse del primer viaje de León XIV a América Latina desde su elección como sucesor de Francisco.
La gira se produce, además, pocas semanas después de que el pontífice fuera sometido a una intervención quirúrgica por un tumor pulmonar. Durante el vuelo hacia Montevideo, el Papa aseguró a los periodistas que se encontraba "bastante en forma" y expresó su satisfacción por haber podido mantener el viaje previsto.
De esta manera, León XIV comenzó su recorrido sudamericano con un mensaje que combinó la defensa de la dignidad humana, la protección del trabajo frente a los cambios tecnológicos, el acceso a la salud y la responsabilidad de los gobiernos con las generaciones futuras.
Fuentes: Noticias Argentinas y AFP