
La búsqueda del presunto violador en Miramar continúa sin resultados concretos y mantiene en vilo a la comunidad local. A varios días del ataque, persisten la incertidumbre y el temor, especialmente por la escasez de datos sobre la identidad del agresor, mientras la Justicia sostiene que el análisis de las cámaras de seguridad será determinante para avanzar en la causa, informaron fuentes judiciales a Noticias Argentinas (NA).
El hecho ocurrió a fines de enero, cuando una adolescente caminaba junto a un amigo a la salida de un boliche, en una zona de playas ubicada en la intersección de la Costanera y la calle 33. Según la denuncia, ambos fueron interceptados por un hombre que los amenazó con un arma blanca, de acuerdo a lo reconstruido por la investigación y consignado por NA.
En ese contexto, el agresor habría abusado sexualmente de la joven y obligado al otro menor a desvestirse, para luego robarles un teléfono celular y escapar del lugar. Tras el ataque, las víctimas lograron huir y dar aviso a la Policía, siendo posteriormente asistidas en el hospital local, señalaron a Noticias Argentinas (NA).
Desde entonces, la causa se maneja con un fuerte hermetismo, lo que incrementó el miedo entre vecinos y turistas, muchos de los cuales evitan salir de sus casas ante la posibilidad de un nuevo ataque. Aunque las autoridades aseguran que el rango de búsqueda es amplio, confían en que el material fílmico permita identificar al sospechoso. La investigación quedó a cargo del fiscal Rodolfo Moure, quien aguarda avances clave en los próximos días.