
La delegación palestina, liderada por Jalil al-Hayya, ha elaborado una propuesta conjunta con otras facciones para avanzar en el plan impulsado por Donald Trump, buscando destrabar los puntos pendientes de la primera fase y asegurar la estabilidad política y humanitaria.
El asesor de comunicación Taher al-Nunu detalló que el borrador presentado refleja un enfoque responsable para la implementación de los compromisos adquiridos. Las discusiones actuales se centran en la consolidación de derechos políticos y en asegurar que el Comité Nacional para la Administración de Gaza asuma prontamente la totalidad de sus competencias, garantizando así una gobernanza efectiva para el territorio.
Los puntos centrales de este diálogo incluyen la intensificación del flujo de ayuda humanitaria hacia la zona, la puesta en marcha de operaciones de reconstrucción esenciales y la exigencia de una retirada militar israelí completa. Según los voceros del grupo, las partes intervinientes han demostrado una actitud constructiva con el objetivo de alcanzar un consenso que resulte aceptable para todos los actores implicados en el conflicto.
La presencia de la delegación en Egipto ocurre en un momento crítico, dado que el cese al fuego vigente desde octubre de 2025 presentaba inestabilidades debido a la falta de avances en las cláusulas sobre el desarme y las tareas de reconstrucción. La hoja de ruta original, apoyada por Estados Unidos, contempla una transición gradual que debería culminar en la creación de un órgano de gobierno temporal y el repliegue definitivo de las tropas.
Este nuevo impulso en las negociaciones busca superar los obstáculos que han paralizado las fases previstas a inicios de año. Mientras la comunidad internacional observa el desarrollo de estas jornadas en la capital egipcia, la expectativa se centra en si estos avances permitirán concretar finalmente el intercambio de prisioneros y las condiciones necesarias para la paz duradera en la región, un proceso que sigue bajo estricta vigilancia de los mediadores.