
Este martes, la Legislatura tucumana dejó de lado la formalidad habitual para llenarse de la energía de más de 200 chicos que participaron en la etapa decisiva de la segunda edición de "Hackear Tucumán". La movida, que invita a los estudiantes secundarios a identificar problemas de su entorno y proponer soluciones creativas, demostró que la juventud tiene mucho para decir: las propuestas presentadas no solo fueron evaluadas por un jurado diverso de legisladores, sino que ahora tienen el camino abierto para ser debatidas en comisiones y transformarse en leyes para toda la provincia.
El vicegobernador Miguel Acevedo estuvo presente en el arranque de la jornada y les dejó un mensaje súper motivador a los alumnos, recordándoles que esto no es solo un simulacro. “El año pasado salió de la 1era edición una norma que hoy es Ley”, resaltó para dejar claro que el compromiso de la Cámara con las ideas juveniles es en serio. Por su parte, la legisladora Silvia Elías de Pérez, quien impulsó este proyecto, estaba chocha viendo el hall central a pleno: “Ver el hall central de la Legislatura lleno de jóvenes, de voces y de ideas es una enorme satisfacción. Escuchar lo que los chicos imaginan, sueñan y proponen para mejorar Tucumán es lo más valioso de esta experiencia”, aseguró.

El objetivo de este concurso es, básicamente, “abrir las puertas de esta institución y crear un lugar de participación para los jóvenes”, para que entiendan que su visión cuenta. Según Elías de Pérez, el impacto ya se siente: “Cuando 200 chicos piensan juntos cómo mejorar Tucumán, algo está cambiando en nuestra provincia”. Los estudiantes se lo tomaron muy a pecho; Milagros, del Colegio Los Cerros, contó que se venían preparando hace un montón y valoró que existan estos lugares “para alzar nuestra voz y ser escuchados”.

Al final del día, después de que los legisladores recorrieran las mesas escuchando cada propuesta, llegó el momento de los premios. El gran ganador fue el Colegio María Auxiliadora, que se llevó $1.500.000 para el curso y $500.000 para la escuela. El segundo puesto fue para el Instituto Almafuerte ($750.000 para los chicos y $300.000 para el establecimiento) y el tercer lugar quedó en manos del Colegio Nuestra Señora de la Merced (A), con $500.000 y $250.000 respectivamente. Más allá del dinero, lo que quedó flotando en el aire es que la Legislatura ya no es un lugar lejano para los pibes, sino un espacio donde sus ideas pueden generar cambios de verdad.