
El avance de una ciclogénesis sobre el Mar Argentino desató un potente ciclón extratropical que mantiene en vilo a las ciudades costeras. En Mar del Plata, el comité de emergencias ordenó el cierre total del puerto y de las escolleras ante la violencia del oleaje, que alcanzó alturas críticas durante la madrugada. Las autoridades locales suspendieron todas las actividades deportivas náuticas y exigieron el refuerzo inmediato de las amarras para evitar mayores pérdidas materiales en las embarcaciones.
La situación es especialmente dramática en Necochea y Monte Hermoso, donde el agua avanzó significativamente sobre la zona urbana. En la primera, ráfagas de hasta 100 km/h obligaron a clausurar rutas e ingresos clave, mientras que en Monte Hermoso el mar ingresó dos cuadras hacia adentro, dejando a la población sin suministro eléctrico. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) advirtió que las condiciones severas persistirán, afectando también a Villa Gesell y Punta Alta con vientos extremos.
Hacia el sur de la provincia, la Agencia Federal de Emergencias emitió alertas específicas por la crecida del nivel del mar en la zona de la ría de Bahía Blanca. Localidades como Pinamar y Miramar también reportan caída de árboles y calles anegadas, configurando un escenario de parálisis regional. Se recomienda a los vecinos permanecer en sus hogares y a los navegantes extremar las medidas de seguridad ante un temporal que promete ser uno de los más destructivos de la temporada.