
La Municipalidad de San Miguel de Tucumán continúa desplegando un operativo preventivo en el edificio ubicado en Mendoza 281, donde semanas atrás se registraron daños estructurales y caída de mampostería que obligaron a restringir el tránsito vehicular en la zona.
De acuerdo a los estudios realizados por especialistas, durante las tareas de exploración se detectó la presencia de agua proveniente de caños rotos de la Sociedad Aguas del Tucumán (SAT), situación que habría provocado un reblandecimiento del terreno y la formación de una oquedad debajo del inmueble y de parte de la calzada.
Según informaron desde el Municipio, la pérdida ya fue reparada por la empresa prestataria del servicio de agua y cloacas, mientras continúan los análisis técnicos para determinar los trabajos definitivos que deberán ejecutarse para estabilizar el edificio y garantizar la seguridad en el sector.
Actualmente, el paso peatonal sobre esa cuadra permanece habilitado, aunque el tránsito vehicular continúa restringido de manera preventiva hasta contar con nuevos informes sobre la estabilidad del suelo. Paralelamente, avanzan las tareas de apuntalamiento interno y externo del inmueble.
En el lugar trabajan distintas áreas municipales junto a profesionales contratados por el propietario del edificio, quienes realizan estudios estructurales y evaluaciones de suelo para definir los próximos pasos.

El secretario de Obras Públicas de la capital, Claudio Bravo, explicó que el Municipio aguarda los resultados de los informes técnicos antes de avanzar con una resolución definitiva. “La empresa contrató un profesional que está haciendo los estudios correspondientes a la evaluación del suelo. En función de eso, el propietario va a decidir si hacer una inversión o no, porque todavía no sabemos cuál es el monto necesario”, señaló el funcionario.
Bravo indicó que, una vez concluidos los estudios, las propuestas serán analizadas por los equipos técnicos municipales. “Catastro junto con los técnicos va a evaluar las propuestas y sobre esa base se va a decidir qué hacer”, sostuvo.
El funcionario remarcó además que la prioridad es preservar la seguridad de vecinos y transeúntes antes de habilitar nuevamente el tránsito vehicular. “Estimamos que va a ser pronto, pero depende de los estudios. El problema era que no teníamos certeza sobre la oquedad bajo la casa y el pavimento”, explicó.
En ese sentido, destacó el trabajo articulado entre el Municipio, la SAT y la empresa encargada de las tareas técnicas. “Hoy ya tenemos certeza de que la pérdida de agua se resolvió y ya no existe y es factible que, en función de los estudios, esta situación se resuelva prontamente”, afirmó.
Además, adelantó que se analiza habilitar parcialmente la circulación en la zona. “Estamos evaluando desplazar el vallado y dejar aunque sea un paso vehicular mínimo, además del paso peatonal que ya existe”, indicó.
Bravo recordó que desde el primer momento el Municipio intervino preventivamente tras la caída de mampostería registrada en el balcón del edificio. “Estamos trabajando fundamentalmente para darle seguridad al ciudadano. Sabemos que interrumpir el tránsito genera molestias, pero mientras no tengamos certezas no podemos habilitar”, expresó.
También advirtió que este tipo de episodios se vienen registrando en distintos puntos de la ciudad. “Hemos tenido varios eventos de derrumbe de losas y otras situaciones que se están atendiendo permanentemente. Lo que tenemos que garantizar es la seguridad y el bienestar del ciudadano”, subrayó.

Apuntalamiento del inmueble
Por su parte, la directora de Catastro y Edificación municipal, Nora Belloni, informó que continúan las inspecciones periódicas para controlar las condiciones estructurales del inmueble y verificar el correcto apuntalamiento interno. “Catastro está haciendo inspecciones día por medio para controlar el apuntalamiento interior. Las observaciones que realizamos fueron subsanadas por la empresa y corroboradas por nuestros inspectores”, detalló.
La funcionaria explicó que durante las perforaciones exploratorias realizadas en el frente del edificio se detectó agua acumulada a poca profundidad, situación que motivó la inmediata intervención de la SAT. “Cuando se hicieron los pozos de exploración, en el sector del ingreso encontraron agua muy superficialmente. Entonces se pidió la intervención de la SAT porque entendíamos que no provenía del sistema pluvial del edificio”, explicó.
Belloni destacó la rápida respuesta de la empresa estatal. “Ese mismo día tuvimos respuesta. Mandaron ingenieros y maquinaria a trabajar porque la pérdida estaba en la cañería de ingreso al edificio. En pocas horas estuvo reparada”, señaló.
La directora confirmó además que actualmente ya no se registran filtraciones en el lugar, aunque el suelo continúa sobresaturado de humedad. “Gracias a Dios no hay más pérdida de agua. Ahora están esperando los estudios de suelo porque ese sector quedó sobresaturado de humedad y produjo una oquedad que debe ser tratada”, indicó.
Según explicó, el ingeniero Abel Jacinto, responsable del peritaje técnico, será quien determine las intervenciones necesarias para estabilizar el terreno y reforzar las fundaciones del inmueble. “Se van a realizar trabajos para sanear el suelo y luego intervenir las fundaciones para contener estructuralmente el edificio y evitar nuevos movimientos”, precisó.
Belloni remarcó que cualquier intervención deberá ser previamente evaluada y aprobada por el Municipio antes de autorizar nuevas habilitaciones en la zona. “Necesitamos que la empresa presente formalmente la propuesta técnica de los trabajos. Catastro tiene que otorgar los permisos correspondientes y recién ahí evaluaremos la posibilidad de abrir o no la circulación vehicular”, afirmó.
Finalmente, indicó que el futuro del edificio dependerá de la evaluación económica que realice el propietario. “La reparación o la demolición del edificio se definirá en función de la inversión necesaria para sostener la estructura y reparar los daños internos. Esa decisión será finalmente del propietario”, concluyó.