
Tras un extenso proceso bilateral que se prolongó durante casi dos décadas, la Argentina logró un avance determinante para el ingreso de su carne bovina al mercado japonés. La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca informó que el Consejo de Sanidad Animal de Japón aprobó el informe de análisis de riesgo, considerado el tramo más relevante dentro del proceso de apertura sanitaria.
La definición se concretó en el marco de la 77ª reunión del Consejo de Sanidad Animal del Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca de Japón (MAFF), donde se evaluaron los resultados del análisis de riesgo vinculados a la carne proveniente de la zona norte del país, reconocida como libre de fiebre aftosa con vacunación. El documento técnico no recibió observaciones y obtuvo el aval de las autoridades sanitarias japonesas.
Este avance representa la conclusión de la etapa más extensa del proceso de evaluación, que incluyó el intercambio de información técnica, auditorías en territorio argentino y misiones de especialistas japoneses. En este contexto, desde la Secretaría destacaron que “la aprobación del análisis de riesgo refleja el nivel sanitario de la producción argentina y el trabajo sostenido para cumplir con las exigencias de uno de los mercados más rigurosos del mundo”.
Durante los últimos dos años, el Gobierno nacional intensificó las gestiones para destrabar la negociación, con acciones coordinadas entre la Secretaría de Agricultura, la Cancillería y la Embajada argentina en Japón. A nivel técnico, el SENASA mantuvo un vínculo permanente con los equipos del MAFF, lo que permitió avanzar en los requerimientos sanitarios exigidos por el país asiático.
Argentina ya cuenta desde 2018 con habilitación para exportar carne vacuna a Japón desde zonas libres de fiebre aftosa sin vacunación. La eventual ampliación a nuevas regiones cobra especial relevancia si se tiene en cuenta que Japón es uno de los principales importadores globales, con compras que superan los 3.100 millones de dólares anuales y rondan las 500 mil toneladas entre productos frescos y congelados.