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ALARMA RURAL

Perros asilvestrados mataron 30 llamas y destruyeron un emprendimiento en Tierra del Fuego

El ataque ocurrió en “Corazón de la Isla” y dejó pérdidas totales en Rancho El Paraíso. El productor advierte que el riesgo también alcanza a las personas.

PorTendencia de noticias
14 feb, 2026 07:58 p. m. Actualizado: 14 feb, 2026 07:58 p. m. AR
Perros asilvestrados mataron 30 llamas y destruyeron un emprendimiento en Tierra del Fuego

Las llamas en Rancho El Paraíso, antes de la matanza (LA NACIÓN)

Una jauría de perros asilvestrados volvió a encender la alarma en el campo fueguino. Esta vez el ataque ocurrió en la zona conocida como “Corazón de la Isla”, donde los animales ingresaron a un potrero del establecimiento Rancho El Paraíso y mataron 30 llamas, que constituían la totalidad del plantel. El predio, de 300 hectáreas, pertenece al productor Geovanni Rojas, quien desde hace tres años intenta desarrollar allí un emprendimiento productivo vinculado al turismo y a la obtención de lana.


“Hace tiempo venimos sufriendo el tema de los perros, ahora fue masivo. En el invierno me mataron 86 entre ovejas y corderos y también me mataron crías de llamas”, relató Rojas al diario La Nación. Según explicó, las llamas que habían sobrevivido a ataques previos fueron trasladadas cerca de la vivienda para protegerlas, pero al devolverlas a los potreros, los perros “arrasaron con todas”. El productor aseguró que la pérdida fue total y que, de haber tenido más animales, también habrían sido atacados.


En Tierra del Fuego, el perro asilvestrado —perros que viven y se reproducen lejos del contacto humano— se convirtió en el principal depredador del territorio. La ausencia de pumas los ubicó en la cima de la pirámide natural, desplazando a otras especies como el zorro colorado, actualmente en peligro, y también afectando a fauna silvestre como guanacos y cauquenes, aves que nidifican en el suelo y son blanco frecuente de las jaurías.


El episodio se suma a otro ataque reciente que generó conmoción: el sufrido por la Escuela Agrotécnica de Río Grande “Nuestra Señora de la Candelaria”, donde una jauría provocó la muerte de más de 100 ovejas y dejó decenas de ejemplares heridos. Rojas sostuvo que el problema está lejos de ser aislado y advirtió que muchos productores no denuncian las pérdidas por miedo o resignación. “Hay muchas personas que no cuentan lo que sufren. Creo que es conveniente que se sepa”, afirmó.


El productor relató que se encontraba viajando hacia Río Grande, a unos 120 kilómetros de su campo, cuando un vecino lo llamó para advertirle que había visto una llama herida en un alambrado. Al regresar, encontró el escenario devastado. “Era una masacre, todas tiradas por todos lados, las 30 estaban muertas”, contó. Actualmente, dijo que solo conserva 30 vacunos, además de cuatro potrancas, cuatro caballos y un burro. Para proteger la vivienda y las gallinas, cercó una hectárea con malla, y recordó incluso que un trabajador fue encarado por un perro salvaje y decidió no volver.


Asilvestrados, una amenaza que avanza


El avance de estos animales se registra desde hace décadas y ya impacta en la biodiversidad y en la producción ganadera del ecotono, la zona de transición entre el bosque subantártico y la estepa fueguina. Un estudio realizado por el biólogo Emiliano Arona determinó que el área afectada por perros asilvestrados en tierras destinadas a producción animal creció del 2,5% en 1990 al 69,3% en 2012-2013. Rojas advirtió que el riesgo ya no es solo productivo: “Van a atacar a alguna persona y va a ser demasiado tarde”.


Pese al golpe, aseguró que intentará continuar el proyecto y buscar nuevas llamas para reponer el plantel.

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