
El debate sobre una eventual candidatura de Osvaldo Jaldo para buscar la reelección en 2027 comenzó a instalarse en la agenda política tucumana y ya genera cruces entre el oficialismo y la oposición.
El legislador peronista Gerónimo Vargas Aignasse salió a defender la posibilidad de que el gobernador compita por un nuevo mandato y rechazó los cuestionamientos planteados desde sectores opositores, particularmente desde La Libertad Avanza, sobre una supuesta inconstitucionalidad.
Las dudas sobre una eventual reelección de Jaldo se apoyan en el período en que ejerció la conducción del Poder Ejecutivo provincial entre septiembre de 2021 y febrero de 2023, cuando reemplazó al entonces gobernador Juan Manzur, quien había solicitado licencia para asumir como jefe de Gabinete de la Nación durante el gobierno de Alberto Fernández.
Para la oposición, ese antecedente podría ser considerado como un ejercicio efectivo del cargo de gobernador y, por lo tanto, tener implicancias sobre una futura postulación.
Sin embargo, desde el peronismo sostienen que la situación se encuentra claramente contemplada por la Constitución provincial y que no existe impedimento alguno para que Jaldo pueda volver a presentarse ante el electorado.
“La última palabra la tiene la Corte”
En declaraciones a Radio Ciudad, Vargas Aignasse afirmó que los cuestionamientos carecen de sustento jurídico y atribuyó las críticas a una estrategia de posicionamiento político de cara al próximo proceso electoral. “Cuando hablamos de derechos electorales, más allá de que la última palabra en el análisis de la Constitución la tiene la Corte, siempre es bueno ser serios y rigurosos. Osvaldo Jaldo ha sido elegido una sola vez como gobernador”, sostuvo el parlamentario.
El dirigente recordó que Jaldo accedió a la gobernación por decisión popular recién en las elecciones de 2023 y diferenció esa situación del período en que estuvo al frente del Ejecutivo provincial mientras Manzur se encontraba de licencia. “Ha sido vicegobernador en dos períodos y en la última gestión de Juan Manzur estuvo un año y siete meses subrogando al gobernador en el marco de un pedido de licencia. No es que renunció o quedó vacante el cargo”, explicó.
Según Vargas Aignasse, existen dos elementos centrales que respaldan la posibilidad de una nueva candidatura. Por un lado, señaló que el período en el que Jaldo reemplazó a Manzur no alcanzó la mitad del mandato constitucional. Por otro, consideró que resultaría contradictorio interpretar que el cumplimiento de una obligación institucional termine restringiendo derechos políticos. “Sería realmente contradictorio desde lo constitucional que se aplique una sanción impidiéndole participar en una elección simplemente por haber cumplido con la subrogancia institucional que la misma Constitución prevé”, argumentó.
El legislador fue más allá y vinculó las objeciones opositoras con una estrategia destinada a debilitar la figura del mandatario provincial. “Si lo que queremos es mostrar que tenemos un gobernador flojo de papeles para tratar de desgastar el proceso electoral, bueno, es una estrategia política más de la oposición. Pero no encuentran ni en la Constitución ni en el criterio jurídico serio ninguna posibilidad”, enfatizó.

“Tengo la posibilidad de una reelección”
Las declaraciones de Vargas Aignasse se producen semanas después de que el propio gobernador se pronunciara públicamente sobre el tema y admitiera que se encuentra habilitado para competir por un nuevo mandato, aunque aclaró que aún no tomó una decisión al respecto.
Durante una entrevista televisiva, Jaldo sostuvo: “No tengan duda. En el año 27, a pesar de algunos rumores malintencionados, quien les habla está habilitado constitucionalmente. Si así lo decido dentro de mi espacio político, tengo la posibilidad de una reelección y de un mandato más”.
Sin embargo, el mandatario procuró bajar el tono a las especulaciones electorales y aseguró que su prioridad continúa siendo la gestión. “Todavía no tengo tomada una decisión, porque hoy la situación que vive la Argentina y que viven los tucumanos, la verdad que lo que menos se puede hacer es especular políticamente y mucho menos lanzar candidaturas anticipadas y no atender los problemas que hoy tiene la gente”, afirmó.
Jaldo también dejó abierta la puerta a una eventual competencia interna dentro del peronismo provincial y remarcó que las candidaturas deberán resolverse dentro de los mecanismos partidarios. “La decisión no la tengo tomada. La vamos a tomar dentro de nuestro espacio político, dentro del Partido Justicialista, y todos tienen la posibilidad de ser candidatos a gobernador o vice. Si hay más de uno, seguramente una interna tendrá que dirimir quiénes encabezan las listas”, señaló.
El planteo del gobernador y la defensa realizada por Vargas Aignasse muestran que, aunque faltan más de un año para las elecciones provinciales de 2027, el debate sobre la sucesión y la continuidad del actual proyecto político ya comenzó a ocupar un lugar central en la discusión pública.