
La Legislatura de Tucumán puso en marcha un ambicioso esquema de trabajo para enfrentar una de las problemáticas estructurales más graves de la provincia: las inundaciones. En la primera reunión de la Comisión Especial de Emergencia Hídrica, las autoridades parlamentarias dejaron en claro que el objetivo no es meramente consultivo, sino operativo, con la imperiosa necesidad de alcanzar avances certeros y proyectos ejecutivos que permitan gestionar el financiamiento necesario para las obras de infraestructura. El vicegobernador a cargo del Poder Ejecutivo, Miguel Acevedo, fijó un horizonte de 180 días para obtener resultados concretos, subrayando que la intención es que el cuerpo trabaje “no tan solo sobre las propuestas, sino también tener algún proyecto ejecutivo que permita ir a buscar financiación, ya sea por el Poder Ejecutivo o nosotros mismos también en el futuro inmediato”.
Esta Comisión, oficializada mediante el Decreto N° 25-HL-2026, posee una integración plural y un perfil interdisciplinario. Está constituida por seis legisladores titulares: Tulio Caponio, Luis Alberto Olea, Christian Rodríguez, José Cano, Carlos Eduardo Verón Guerra y Roque Argañaraz; y cuatro suplentes: Carlos Gallia, Walter Berarducci, Francisco Serra y Roberto Moreno. Además, el organismo sumará a representantes del Poder Ejecutivo, especialistas de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) y la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), junto a organismos técnicos como Recursos Hídricos y Defensa Civil. Sus objetivos centrales incluyen la elaboración de un diagnóstico actualizado, la identificación de zonas vulnerables y el diseño de un Plan Integral de Prevención de Inundaciones.
Durante el encuentro, Acevedo destacó que esta labor es una continuidad de gestiones anteriores, como la realizada sobre la cuenca del Marapa bajo la presidencia legislativa de Osvaldo Jaldo, y remarcó: “Queremos tener un panorama integral de la provincia. Esto es un ejemplo de una legislatura abierta, escuchar todas las voces”. En ese sentido, el legislador Caponio advirtió sobre la magnitud del desafío técnico al señalar que “tenemos 16 cuencas que hay que estudiar y una cuenca principal, que es la del río Salí, que recibe todas las aguas de los ríos de Tucumán”, aclarando que se trata de “proyectos a largo plazo con un plan director que hay que ir ejecutándolo, y que no solamente va a ejecutar este gobierno, sino también los gobiernos que vengan a futuro”.

Por su parte, Cano hizo hincapié en capitalizar el conocimiento previo, indicando que se dará continuidad a la labor legislativa de años anteriores. “Vamos a analizar todo el relevamiento que se hizo durante más de dos años, con más de mil fojas que están en poder de la Legislatura. Tucumán tiene una gran capacidad humana en sus profesionales que hay que aprovechar”, explicó respecto a la cuenca del Marapa-San Francisco. Asimismo, Verón Guerra detalló que las instrucciones de la presidencia son avanzar con normativas específicas, como la extracción de áridos, y que la comisión logre en el plazo previsto un “diagnóstico certero de por dónde empezar con todo este flagelo de las inundaciones en Tucumán”.
La urgencia social también estuvo presente en las voces de los parlamentarios. Berarducci fue enfático al declarar: “No nos podemos permitir, ni la parte política ni la sociedad civil, de tener las imágenes y las escenas que tuvimos en este inicio de año”, instando a trabajar sobre lo urgente y a sistematizar todas las cuencas. Finalmente, el ingeniero Miguel Brito, quien aporta el soporte técnico, definió la metodología de trabajo: "Se ha definido que empecemos por la cuenca del río Marapa, toda la zona que últimamente ha sido afectada por las inundaciones, y estudiar a la par los dictámenes de las comisiones anteriores para plasmarlos ahora directamente en proyectos", indicó.
Brito detalló que el trabajo comenzará con un relevamiento aéreo mediante drones y culminará en un proyecto ejecutivo con el presupuesto de obras necesarias. Entre las posibles intervenciones se mencionaron correcciones de márgenes de ríos, reducción de la energía del caudal en la bajada de la montaña a la llanura, mejoras en el alcantarillado de rutas y la creación de nuevos canales. "Esta es una comisión que se ha conformado no para charlas ni dictámenes, sino ejecutivo, para plasmar los resultados en proyectos. A la par del relevamiento, también se está trabajando en un protocolo para actuar en forma inmediata y organizada en caso de estos eventos", concluyó.