
A menos de dos semanas de la puesta en marcha del Juzgado Federal N° 3 de Tucumán, el Gobierno nacional empezó a acelerar otro tramo de la reconfiguración pendiente en la Justicia Federal de la provincia. El Ministerio de Justicia remitió a la Secretaría Legal y Técnica de la Presidencia los proyectos de mensaje para solicitar al Senado los acuerdos de dos postulantes destinados a ocupar vocalías vacantes en el Tribunal Oral Federal (TOF) de Tucumán: Ángel Roger Luna Roldán y Pablo Roberto Toledo.
El movimiento ocurre en un contexto marcado por años de vacancias, subrogancias y demoras en concursos que impactaron de lleno en el funcionamiento de los tribunales federales tucumanos. La reciente jura de José Manuel Díaz Vélez como titular del nuevo Juzgado Federal N° 3 había sido leída en los pasillos judiciales como el primer paso de una serie de definiciones largamente esperadas.
Aquel acto también dejó expuesto el mapa incompleto de la Justicia Federal local. Con Díaz Vélez ya en funciones, quedó vacante la subrogancia que ejercía en el Juzgado Federal N° 1, el despacho más sensible del esquema judicial tucumano por su competencia electoral. Allí se tramitan las causas vinculadas a los procesos electorales nacionales, además de expedientes de alto impacto político.

Por eso, aunque el envío de los pliegos para el TOF representa un avance concreto, la principal incógnita sigue concentrada en quién ocupará de manera definitiva el juzgado electoral. En tribunales descuentan que el Poder Ejecutivo deberá enviar próximamente una terna o una propuesta específica para cubrir esa vacante, considerada estratégica de cara al calendario político que comenzará a tomar temperatura en los próximos meses. Este despacho es subrogado por el juez de Catamarca Guillermo Díaz Martínez, quien además es juez electoral.
En el Consejo de la Magistratura los concursos para cubrir los cargos en los primeros dos juzgados federales de Tucumán están listos, aunque con distinto grado de avance. Para el Juzgado Federal N° 1 la terna se compone con Carlos Ezequiel Onetto, Carlos Eduardo Saltor y Solana Casella, mientras que para el N°2 aparecen Pablo Roberto Toledo (ahora saldría de la terna), Martín Eugenio Abdala y Andrés Agustín Da Rold (según el orden de mérito provisional). Sin embargo, el Ejecutivo no eligió todavía ningún nombre para mandar al Senado.
Los documentos remitidos desde el Ministerio de Justicia llevan la firma del ministro Juan Bautista Mahiques y fueron fechados este viernes 8 de mayo. En ambos casos se solicita el acuerdo del Senado para designar a los candidatos en cargos de juez de cámara del Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Tucumán.
La situación del TOF también arrastra un prolongado cuadro de acefalías. El tribunal posee actualmente tres vacantes, una circunstancia que obligó durante años a recurrir a integraciones extraordinarias y subrogancias para sostener el funcionamiento de juicios orales complejos, muchos de ellos vinculados a narcotráfico, corrupción y delitos de lesa humanidad.
El nombre que llama la atención es el de Pablo Roberto Toledo, hijo del reconocido abogado tucumano José Roberto Toledo, figura de larga trayectoria en el ámbito jurídico y político provincial. Su postulación, al igual que la de Luna Roldán, deberá ahora atravesar el proceso político de revisión y eventual acuerdo en la Cámara alta.
De concretarse las designaciones, el Gobierno avanzaría parcialmente en la cobertura de vacantes críticas, aunque el mapa judicial tucumano seguiría mostrando casilleros sin resolver. Además de las vacantes en los juzgados de primera instancia, continúan bajo subrogancia la Fiscalía Federal N° 1 y la Fiscalía ante el Tribunal Oral Federal.