
La tranquilidad de la noche tucumana se vio interrumpida este martes cuando un sismo sacudió levemente la geografía provincial. El fenómeno se registró exactamente a las 23.31 horas, momento en el que muchos ciudadanos ya se encontraban descansando. Los datos técnicos procesados por el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (Inpres) confirmaron que el movimiento alcanzó una magnitud de 2.8 en la escala de Richter, catalogando su nivel de intensidad general como muy débil.
El epicentro de este sorpresivo evento geológico fue localizado en las cercanías de la localidad de Los Bulacio. Los instrumentos de medición marcaron las coordenadas exactas a unos 19 kilómetros al sudeste de San Miguel de Tucumán, a 34 kilómetros al noreste de Monteros y a 65 kilómetros al noroeste de la ciudad santiagueña de Termas de Río Hondo. Asimismo, los especialistas de la entidad nacional determinaron que el origen del temblor tuvo una escasa profundidad de apenas cinco kilómetros.
Pese a su baja magnitud, calificada entre los grados II y III de intensidad, el movimiento telúrico logró ser percibido por aquellas personas que se encontraban en estado de reposo o habitando en edificios de gran altura. Los reportes ciudadanos no tardaron en inundar las plataformas digitales desde distintas zonas, confirmando que la vibración se sintió fuertemente en el Área Metropolitana y en el interior, abarcando localidades como San Miguel de Tucumán, Tafí Viejo, Lules, Famaillá, El Mollar, Pala Pala, Peirano, Estación Aráoz y Santa Rosa de Leales.
Afortunadamente, las autoridades provinciales confirmaron que la sacudida nocturna no provocó ningún tipo de daño estructural ni afectó la integridad física de los habitantes. Frente a este tipo de escenarios naturales imprevistos, desde el organismo de Defensa Civil reiteran de manera constante a la población la necesidad de mantener la calma, buscar refugio seguro debajo de muebles resistentes, alejarse rápidamente de los grandes ventanales y evitar la cercanía con cualquier objeto pesado que pueda caer durante la vibración del suelo.