
El popular cantante e influencer David Anthony Burke, mundialmente conocido en el ámbito digital como D4vd, se presentó ante un juez de Los Ángeles y se declaró inocente de los escalofriantes cargos que pesan en su contra. Según la información difundida por la agencia Noticias Argentinas (NA), la fiscalía lo acusa formalmente de asesinato en primer grado, actos lascivos con una menor y mutilación de un cadáver, tras el perturbador hallazgo de los restos de Celeste Rivas Hernández, una adolescente de apenas 14 años que había sido reportada como desaparecida por su familia en 2024.
El horror salió a la luz el 8 de septiembre de 2025, cuando los empleados de un depósito de vehículos confiscados alertaron a las autoridades por un olor nauseabundo proveniente de un Tesla Model Y registrado a nombre del músico. Al abrir el compartimento delantero, los investigadores encontraron restos humanos desmembrados en bolsas. El fiscal del caso, Nathan Hochman, agravó la acusación sumando cargos por acecho, homicidio por lucro y asesinato de un testigo clave, detallando que la víctima había sido vista por última vez en la mansión del artista en Hollywood Hills durante la primavera y que, desde entonces, "nunca más se supo de ella".
Frente a este oscuro panorama, el equipo legal de Burke emitió un contundente comunicado asegurando que la evidencia demostrará que su cliente "no asesinó a Celeste Rivas Hernández ni fue la causa de su muerte". En una audaz maniobra judicial, la defensa exigió una audiencia preliminar en un plazo de 10 días, buscando presionar a los fiscales para que presenten pruebas sólidas rápidamente o, de lo contrario, el juez podría desestimar la causa. De ser hallado culpable con los actuales agravantes, el cantante podría enfrentar cadena perpetua sin libertad condicional o incluso la pena de muerte.