
Un total de 28 aves silvestres capturadas y mantenidas en cautiverio fueron secuestradas por la Policía y luego devueltas a su hábitat natural.
A la División Delitos Rurales y Ambientales 1 Este, con asiento en Burruyacú, llegó la información de que en una vivienda particular de Ranchillos había gran cantidad de fauna silvestre atrapada en jaulas.
Los efectivos policiales llegaron el martes al mediodía al domicilio señalado y encontraron los animales enjaulados. Lograron identificar las especies jilguero, cabeza negra, reinamora, cardenal, pepitero y tía picho. Sin embargo, hay ejemplares que no lograron ser identificados. En el lugar, también encontraron las trampas usadas para atrapar a los pájaros.
Los propietarios quedaron expuestos en infracción de la ley provincial 6.292, que establece la protección y preservación de los animales no domésticos en libertad. La norma prohíbe “la tenencia, el tránsito intra e interjurisdiccional, la comercialización, industrialización, importación y exportación de animales silvestres vivos, sus productos y/o subproductos”.
Finalmente, los agentes dieron intervención a la Dirección de Flora, Fauna Silvestre y Suelos, desde donde dispusieron que los animales fueran liberados en su hábitat natural.