
La creciente inseguridad volvió a golpear con fuerza en Alderetes. El Ministerio Fiscal imputó a dos adolescentes de 16 y 17 años como presuntos coautores del homicidio de Rodrigo Joaquín Ibarra, de 21 años, quien fue asesinado de un disparo en la cabeza durante un violento asalto ocurrido en la madrugada del lunes 12 de enero, en el barrio Julio Abraham. El crimen, registrado frente a un local comercial y captado por cámaras de seguridad, reavivó la preocupación vecinal por la escalada de hechos delictivos cometidos con extrema violencia.
En las últimas horas se realizó la audiencia de formulación de cargos y pedido de medidas cautelares, impulsada por la Unidad Fiscal de Homicidios de Feria que conduce María del Carmen Reuter. Según la acusación, alrededor de las 2:24 de la madrugada, Ibarra se encontraba en la vereda de la casa de un amigo —donde funciona una distribuidora— cuando los imputados llegaron en una motocicleta negra de baja cilindrada. Uno de ellos descendió armado, le exigió las pertenencias y tomó una bolsa que la víctima dejó caer, mientras su cómplice aguardaba con el rodado en marcha.

Lejos de huir tras concretar el robo, el agresor regresó sobre sus pasos y, con el objetivo de evitar ser reconocido y asegurar la impunidad, le efectuó un disparo en la cabeza a Ibarra, impactándolo en la región fronto-parietal izquierda. El joven fue trasladado de urgencia al hospital Padilla, donde falleció horas más tarde, a las 5:05. Luego del ataque, ambos sospechosos escaparon del lugar.
La investigación avanzó rápidamente gracias al análisis de registros fílmicos. El auxiliar de fiscal Miguel Fernández detalló que dos cámaras de seguridad captaron desde distintos ángulos la secuencia completa del hecho, lo que permitió identificar a los presuntos autores y concretar sus aprehensiones. Con esas evidencias, la Fiscalía les atribuyó provisoriamente el delito de homicidio agravado criminis causae en calidad de coautores y solicitó medidas de coerción.
El juez interviniente hizo lugar al planteo del Ministerio Público Fiscal y ordenó el alojamiento de ambos adolescentes en el Instituto Roca por el plazo de cuatro meses, mientras continúa la recolección de pruebas. El caso se suma a una serie de episodios violentos que mantienen en alerta a la comunidad de Alderetes y vuelve a poner en el centro del debate la problemática de la inseguridad, el uso de armas de fuego en robos y la participación de menores en delitos de extrema gravedad.