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PÁNICO EN LA PLAYA

Un mini tsunami causó un muerto y decenas de heridos en la Costa Atlántica

Tras una pronunciada bajamar, una serie de olas de gran fuerza sorprendió a miles de bañistas en Mar del Plata, Santa Clara del Mar y Mar Chiquita, en plena tarde de calor extremo. Guardavidas hablan de una crecida “inesperada” y autoridades ordenaron evacuar las playas.

PorTendencia de noticias
12 ene, 2026 08:44 p. m. Actualizado: 12 ene, 2026 08:53 p. m. AR
Un mini tsunami causó un muerto y decenas de heridos en la Costa Atlántica

Una repentina y violenta crecida del mar, que se produjo luego de una inesperada bajamar, provocó una situación de caos este domingo en distintos balnearios de la costa bonaerense. El fenómeno, conocido como mini tsunami, dejó un saldo de un muerto, 35 personas heridas y decenas de bañistas rescatados por guardavidas en playas de Mar del Plata, Santa Clara del Mar y Mar Chiquita, en una jornada marcada por temperaturas superiores a los 38 grados.


La víctima fatal fue un pescador que se encontraba en la laguna de Mar Chiquita cuando ingresó la potente corriente. El episodio ocurrió a media tarde, cuando la costa estaba colmada por decenas de miles de personas que buscaban alivio ante el intenso calor.


Según informó el diario La Nación, se trata de un hombre cuya identidad y lugar de origen no fueron informados oficialmente. En el caso interviene el fiscal Ramiro Anchou, del Departamento Judicial Mar del Plata, quien abrió una causa por averiguación de causales de muerte. Los primeros indicios apuntan a un fallecimiento por asfixia por inmersión. La muerte fue confirmada también por el director de Defensa Civil bonaerense, Fabián García.


De acuerdo con los testimonios recogidos, la víctima habría sido derribada por la fuerza del agua y no logró recibir asistencia a tiempo, en un contexto de confusión generalizada. Mientras algunos guardavidas realizaban rescates, gran parte de los bañistas intentaba huir del mar y reencontrarse con familiares y amigos.


Quienes presenciaron el fenómeno describieron escenas de desesperación. Las olas arrasaron con todo lo que encontraban a su paso en la orilla —reposeras, sombrillas y pertenencias personales— y sorprendieron a una gran cantidad de personas dentro del agua, lo que obligó a los propios bañistas a ayudarse entre sí, especialmente a niños y adultos mayores.


“Nunca vi nada igual”, relató Maximiliano Prensky, guardavidas de la zona de El Torreón. “Fue como un mini tsunami. La gente corría buscando un lugar seguro en la arena. Sacamos a seis o siete personas mayores y, a silbatazo limpio, tratamos de sacar a todos del agua”, contó.


El guardavidas explicó que el episodio se produjo tras una bajamar muy pronunciada, que dejó una extensa franja de playa seca. Atraídas por el calor, muchas personas se ubicaron cerca del límite del mar. Minutos después, el agua regresó en olas sucesivas, no demasiado altas pero de gran potencia. “Tuvimos que salir con motos de agua porque los botes estaban ocupados en rescates. Se generó como un agujero negro en la punta de la escollera”, describió.


Situaciones similares se reportaron en Punta Mogotes, donde el mar avanzó de manera abrupta y ganó más de 50 metros de playa en cuestión de segundos. En La Caleta, partido de Mar Chiquita, los bañistas aseguraron que fueron dos olas sostenidas las que cubrieron casi toda la superficie de arena. “Se llevaba reposeras, ojotas, todo”, relataron.


Desde la Municipalidad de Mar Chiquita calificaron el episodio como una “súper ola” o “mini tsunami”y señalaron que fue necesaria la intervención de todas las áreas de Seguridad en Playas. Tras el evento, se ordenó la evacuación inmediata de los balnearios. Si bien estaba previsto un aumento del viento, aclararon que no había forma de anticipar la magnitud de la crecida.


Alejandro Bolufer, coordinador de Guardavidas, indicó que la víctima estaba de visita en la casa de sus padres, residentes en Mar Chiquita. Fue rescatado de la laguna con apoyo de un bote, junto a otros jóvenes. “Fue una ola repentina, de arrastre. En un segundo nos agarró desprevenidos a todos. Todo duró apenas 30 o 40 segundos”, explicó.


Por su parte, Alejandro Acciaressi, también coordinador del servicio, sostuvo que “no fue una ola, sino una crecida repentina e inesperada”. El fallecimiento se produjo en la llamada “boca” de la laguna, donde confluyen fuertes corrientes. Según un guardavidas, la víctima fue arrastrada hacia una zona más profunda y no sabía nadar.


Finalmente, el oceanógrafo Walter Dragani advirtió que este tipo de fenómenos “pueden volver a ocurrir”. En declaraciones televisivas, explicó que se trata de eventos frecuentes pero habitualmente de menor magnitud, con olas de apenas 30 centímetros, aunque en este caso la combinación de factores provocó una situación excepcional.


Fuente: La Nación

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