
La investigación por el presunto robo de propofol en el Hospital Italiano enfrenta un momento decisivo tras la pericia sobre el celular Samsung S25 y un iPad pertenecientes a Hernán Boveri. El material informático, que ya fue remitido a la DATIP para su análisis forense, contiene información que podría ser determinante para el avance del expediente judicial. Sin embargo, el futuro de esta prueba clave depende ahora de una resolución de la Sala V de la Cámara Criminal y Correccional, tras el cuestionamiento legal planteado por la representación del médico especialista.
El reclamo judicial se centra en las presuntas irregularidades ocurridas durante el allanamiento del pasado 13 de marzo. La estrategia defensiva sostiene que la obtención de los códigos de seguridad no fue un acto espontáneo, como figura en las actas de la Policía de la Ciudad, sino el resultado de una intromisión ilegal en la esfera de privacidad del anestesiólogo. Se argumenta que la orden emitida por el juzgado no habilitaba a las fuerzas de seguridad a interrogar al sospechoso sobre sus contraseñas de acceso, lo que representaría una vulneración del derecho constitucional a no declarar contra sí mismo.
A pesar de la resistencia de los letrados, el magistrado Javier Sánchez Sarmiento rechazó el planteo de nulidad en una instancia previa el pasado 9 de abril. Para la justicia, el procesamiento de Boveri y su colega “Fini” Lanusse se apoya, por el momento, en los testimonios de médicas residentes y en la evidencia recolectada en otros operativos. No obstante, los defensores han realizado la reserva del caso para elevar la apelación incluso hasta la Corte Suprema si la cámara de apelaciones no invalida el peritaje a comienzos del próximo mes.
El expediente también cuenta con otros elementos de peso, como los datos extraídos del teléfono de Alejandro Zalazar, el enfermero vinculado a los médicos que fue hallado sin vida en febrero con una vía conectada a su cuerpo. Mientras se aguarda por la pericia del celular de Lanusse, el conflicto por los dispositivos de Boveri se ha convertido en el eje de la disputa procesal. El desenlace de la próxima audiencia definirá si el contenido de los chats y archivos personales del especialista podrá ser utilizado como prueba de cargo en la investigación por el desvío de insumos hospitalarios.