
La Municipalidad de San Miguel de Tucumán avanzó este miércoles con una nueva instancia de debate para la reforma del Código de Planeamiento Urbano (CPU), en el marco de la tercera audiencia pública realizada en la sede del Concejo Deliberante capitalino. Durante la jornada, representantes del Colegio de Arquitectos y especialistas del CONICET presentaron propuestas y diagnósticos vinculados al desarrollo urbano, la movilidad, la infraestructura y la problemática de los barrios populares.
La audiencia contó con la presencia de funcionarios municipales encabezados por el arquitecto Luis Lobo Chaklián, coordinador del equipo técnico encargado de la reforma del CPU, y del presidente del Consejo Económico y Social, Matías Avenali. También participaron concejales, vecinos, representantes de organizaciones civiles, profesionales independientes y entidades académicas.
La comisión especial para el Estudio, Evaluación y Reforma del Actual Código de Planeamiento Urbano está integrada por los concejales Facundo Vargas Aignasse, Gonzalo Carrillo Leito, Emiliano Vargas Aignasse, Gustavo Cobos, Ramiro Ortega, Carlos Ale, Federico Romano Norri, Leandro Argañaraz, Gastón Gómez y Cristian Abel, junto a funcionarios municipales del área técnica y urbanística.

Planificar la ciudad del futuro
Durante la apertura de la jornada, Lobo Chaklián destacó la importancia de continuar ampliando el debate sobre el futuro urbano de la capital tucumana y remarcó el valor de incorporar distintas miradas técnicas y sociales al proceso de reforma. “Realizamos la tercera audiencia referida a la reforma del Código de Planeamiento Urbano. En este caso, el Colegio de Arquitectos y Paula Boldrini, del CONICET, hicieron sus presentaciones”, señaló.
El funcionario explicó que la audiencia incluyó exposiciones vinculadas al urbanismo, el crecimiento de la ciudad y la problemática de la vivienda social, además de talleres participativos orientados a fomentar el intercambio entre especialistas, vecinos y funcionarios. “Es para dialogar, para intercambiar y para participar en algo tan importante como es un Código de Planeamiento”, sostuvo.
Lobo Chaklián remarcó además la importancia del aporte técnico del Colegio de Arquitectos y valoró el trabajo previo realizado por la institución profesional a través de foros y consultas con matriculados. “Nos parece valioso el aporte que ellos puedan hacer”, afirmó.
En relación con la exposición de la investigadora del CONICET Paula Boldrini, el arquitecto advirtió sobre la complejidad de la problemática habitacional que atraviesa actualmente la capital tucumana. “Tenemos una gran problemática con el tema vivienda, no solo por la falta de vivienda, sino por la generación de sectores urbanos que están instalados en lugares que no corresponden o no son sustentables”, expresó.
El funcionario detalló que existen numerosos asentamientos y ocupaciones en sectores vulnerables de la ciudad, como bordes de canales, terrenos ferroviarios y caminos de sirga. “Nosotros tenemos en el orden de las 100 cuadras, más o menos, usurpadas o con asentamientos que no son los más convenientes”, indicó.
Para Lobo Chaklián, los informes técnicos y sociales que se incorporan al debate serán fundamentales para proyectar el funcionamiento de la ciudad en las próximas décadas. “Estamos diseñando un poco cómo va a funcionar la ciudad al futuro”, resumió. Además, destacó el nivel de participación alcanzado durante las audiencias y conversatorios impulsados por la gestión de la intendenta Rossana Chahla. “La participación es lo que estamos buscando y, obviamente, también un objetivo de tener un código que sea consensuado por toda la sociedad”, afirmó.

Infraestructura, movilidad y consenso
Por parte del Colegio de Arquitectos de Tucumán expuso el arquitecto Guillermo Soler, integrante del Instituto de Planeamiento Territorial, Ordenamiento Territorial y Planeamiento Urbano de la entidad.
Soler explicó que el Colegio viene trabajando en propuestas elaboradas a partir de debates internos organizados sobre los siete ejes impulsados por el Consejo Económico y Social. “El Colegio de Arquitectos ha decidido usar los siete ejes propuestos por el Consejo Económico Social para hacer foros debate con los matriculados”, señaló.
El profesional destacó además la importancia institucional de las audiencias públicas y remarcó que estos espacios permiten ampliar la transparencia y la participación dentro del proceso de reforma. “La audiencia ya es más institucional”, sostuvo.
Asimismo, explicó que el objetivo central del Colegio es construir una mirada colectiva sobre el futuro urbano de San Miguel de Tucumán. “Tratamos de escuchar a la mayor cantidad de matriculados que tengamos para sacar la mejor conclusión”, expresó.
En cuanto a las propuestas concretas presentadas durante la jornada, Soler indicó que los principales ejes abordados fueron infraestructura, servicios y movilidad urbana. “Hablamos principalmente sobre infraestructura y servicios, y el otro eje que es movilidad”, precisó.
El arquitecto consideró que la reforma del Código de Planeamiento Urbano resulta estratégica debido a la cantidad de problemas estructurales que enfrenta la capital tucumana. “La importancia es suprema, porque estamos organizando la ciudad del futuro”, afirmó.
Y agregó: “Esta es una ciudad que tiene muchísimos problemas de todo tipo: sociales, urbanos, de producción, de infraestructura y de servicios”.
Finalmente, insistió en la necesidad de sostener una lógica de consenso y escucha durante todo el proceso de actualización normativa. “Para hacer el mejor plan que se pueda hacer, lo principal es escuchar”, subrayó.

Barrios populares y crecimiento urbano
La investigadora Paula Boldrini, docente de la Universidad Nacional de Tucumán e integrante del CONICET, centró su exposición en las problemáticas vinculadas a los barrios populares y la desigualdad urbana.
La especialista valoró el carácter participativo del proceso de reforma y destacó la apertura del municipio para incorporar distintas voces e instituciones al debate. “Somos muchas las instituciones y vecinos que estamos preocupados y tratando de hacer aportes que sean vinculantes para esta nueva normativa”, expresó.
Boldrini explicó que sus aportes apuntan a pensar políticas de integración y mejora urbana para sectores vulnerables de la ciudad. “Trabajo sobre problemáticas de los sectores populares en todo el territorio y San Miguel de Tucumán es el municipio que más barrios populares tiene de todo el Gran San Miguel de Tucumán”, indicó.
En ese sentido, consideró que la capital tucumana tiene la oportunidad de convertirse en un modelo de políticas urbanas para el resto de la provincia.