
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, manifestó este miércoles un fuerte rechazo ante la posibilidad de que Omán e Irán asuman el control del estrecho de Ormuz. En declaraciones realizadas en la Casa Blanca, el mandatario fue categórico al señalar que, si Omán interfiere en los diálogos diplomáticos vigentes o pretende gestionar dicha vía marítima, se verá obligado a responder con una severa acción militar contra el país asiático.
La postura del jefe de Estado surgió como respuesta a reportes difundidos por la televisión estatal iraní, la cual aseguró haber accedido a un borrador de acuerdo que permitiría a ambas naciones gestionar conjuntamente el tráfico en el estrecho en el plazo de un mes. Según dicho informe, el pacto incluiría también el levantamiento del bloqueo estadounidense a puertos de Teherán y el repliegue de fuerzas militares de la zona, una versión que fue desmentida de inmediato por el gobierno de Washington al calificarla como una completa invención.
Ante la consulta sobre si aceptaría un esquema compartido, Donald Trump enfatizó que el estrecho debe permanecer abierto al mundo entero bajo la condición de aguas internacionales. El líder estadounidense sostuvo que su país mantendrá una vigilancia activa sobre el área, pero reiteró que ningún país podrá ejercer el control total sobre el paso. En este sentido, instó a las autoridades omaníes a no interferir en las negociaciones, advirtiendo que deberán comportarse como el resto de las naciones o enfrentar consecuencias extremas.
Las declaraciones del magnate subrayan la fragilidad del escenario geopolítico actual y la importancia estratégica de Ormuz para la navegación global. Con este mensaje, el gobierno de Estados Unidos busca reafirmar su autoridad en el conflicto, desautorizando las versiones mediáticas provenientes de Irán y dejando claro que cualquier intento de limitar el acceso a la vía será respondido con contundencia por las fuerzas bajo su mando.