
El hombre, de 63 años y oriundo de Santiago del Estero, permanece alojado en un penal de Sao Joao del Rei bajo cargos de injuria racista. El incidente se produjo el pasado domingo cuando, según la denuncia, el implicado tomó fotografías de un niño de siete años sin consentimiento mientras enviaba textos a través de su teléfono celular que hacían referencia a la esclavitud y al color de piel del menor.
Al advertir la situación, la madre del pequeño alertó de inmediato a las autoridades, quienes procedieron a realizar una requisa en el dispositivo móvil del acusado. Tras confirmar el contenido de los mensajes que describían al menor en términos denigrantes, el personal policial arrestó al sospechoso, cuya situación legal es considerada grave conforme a la legislación vigente del país vecino.
La mujer, quien relató que su instinto maternal le permitió descubrir la maniobra, manifestó que su hijo se encuentra profundamente afectado, asustado y avergonzado por lo ocurrido. En diálogo con medios locales, la denunciante expresó su firme determinación de continuar con la causa judicial hasta el final, subrayando que el trauma vivido por el niño ha generado un impacto negativo en su bienestar emocional.
Además de la acusación por racismo, que contempla penas de entre dos y cinco años de prisión según el código penal brasileño, la madre del menor sospecha que la conducta del detenido podría esconder intenciones más graves vinculadas a la posible comisión de otros delitos, incluyendo el tráfico de personas. El caso continúa bajo investigación mientras el imputado permanece privado de su libertad a la espera de futuras instancias judiciales.