
En un artículo de opinión publicado en el Financial Times, el mandatario sostuvo que este nuevo marco jurídico busca potenciar la productividad nacional y atraer inversiones globales, posicionando a Buenos Aires como un centro neurálgico de la innovación tecnológica del siglo XXI.
Para fundamentar su propuesta, Javier Milei trazó un paralelismo histórico con la creación de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales en 1602, resaltando que la introducción de la responsabilidad limitada fue el motor fundamental del capitalismo y la Revolución Industrial. Bajo esta premisa, el jefe de Estado argumentó que la inteligencia artificial representa un salto equivalente al liberar a la humanidad de las limitaciones del intelecto, tal como ocurrió en el pasado con el esfuerzo físico. Con el objetivo de fomentar un entorno propicio para la experimentación, el gobierno nacional busca establecer reglas claras que protejan la libertad de desarrollo sin la intervención estatal.
El plan gubernamental se asienta sobre tres pilares fundamentales que buscan transformar la estructura empresarial local. En primer lugar, se ratifica el compromiso de no aplicar regulaciones prematuras que puedan asfixiar el avance del sector. En segundo lugar, se introduce la figura de las "corporaciones no humanas", entidades legales con responsabilidad limitada que podrán ser gestionadas exclusivamente por robots o agentes autónomos sin requerir accionistas humanos obligatorios.
Finalmente, se propone una política de competitividad fiscal con impuestos reducidos y flexibilidad en las normativas de gobierno corporativo, estableciendo como única condición obligatoria la revelación de los beneficiarios finales para prevenir actividades ilícitas.
Este anuncio se integra en la agenda de reformas económicas impulsada por la actual administración, que incluye la búsqueda del superávit fiscal y un proceso de desregulación generalizada. Javier Milei destacó que, gracias a estos cambios, la Argentina ha logrado ascender veinte posiciones en el Índice de Libertad Económica de la Fundación Heritage. Para el Ejecutivo, estos avances financieros y jurídicos crean las condiciones ideales para que las grandes firmas tecnológicas internacionales consideren al país como el destino preferencial para radicar sus proyectos de inteligencia artificial.
La visión final planteada por el presidente es transformar a la capital argentina en la Ámsterdam de la modernidad, logrando que el derecho se adapte con celeridad a los cambios tecnológicos. Al extender una invitación a las empresas del sector de todo el mundo, la administración nacional apuesta a que la desregulación y los incentivos fiscales actúen como catalizadores del desarrollo económico. De esta manera, el gobierno espera que el país se convierta en un faro para el desarrollo de la inteligencia artificial global, marcando un hito en la historia empresarial local.