publicidad

ALERTA SOCIAL

El 55,4% de los argentinos carece de una red de contención emocional para afrontar la crisis

El último informe del Observatorio de la Deuda Social de la UCA revela que la fragilidad subjetiva persiste pese a la estabilización económica; el sentimiento de infelicidad y el malestar psicológico se concentran en los sectores más vulnerables, donde el miedo a la inseguridad condiciona el disfrute diario del 52,7% de la población.

Avatar de Gabriel Toledo
Gabriel ToledoTendencia de noticias
03 jul, 2026 11:45 a. m. Actualizado: 03 jul, 2026 11:45 a. m. AR
El 55,4% de los argentinos carece de una red de contención emocional para afrontar la crisis

El panorama social de la Argentina en 2025 refleja una sociedad que, aunque muestra signos de salida de una etapa crítica, permanece profundamente afectada por la incertidumbre y la fragilidad emocional. Según el documento estadístico del Observatorio de la Deuda Social Argentina (UCA) “Dinámicas de desigualdad en el bienestar subjetivo”, elaborado por los investigadores Solange Rodríguez Espínola, Milagros Dolabjian, María Rosa Cicciari, María Agustina Paternó Manavella y Carolina Sofía Garofalo, los indicadores de bienestar subjetivo describen un escenario donde la estabilización macroeconómica no se tradujo aún en mejoras perceptibles para la mayoría. El informe, al que tuvo acceso Tendencia de Noticias, destaca que “persiste un clima de tensión caracterizado por estrés económico elevado, expectativas pesimistas y una sensación generalizada de vulnerabilidad con informalidad laboral”, lo que impacta directamente en la capacidad de las personas para proyectar su futuro.


Uno de los datos más alarmantes de la investigación es el déficit en las redes de apoyo. El 55,4% de la población urbana reportó en 2025 una falta de contención social extrafamiliar, asegurando que pocas veces o nunca contaron con alguien fuera del hogar que les dedicara tiempo para escuchar sus problemas. Esta carencia se agudiza en los estratos más bajos, alcanzando al 52,3% en el sector bajo marginal frente al 35,7% del estrato medio profesional.


Captura de pantalla 2026-07-03 114429.png

En cuanto al sentimiento de infelicidad, el valor estadístico se situó en el 14,7% a nivel general. Sin embargo, la brecha según la situación financiera es drástica: “entre las personas con estrés económico, alcanza el 38,1%, mientras que entre quienes no presentan estrés económico desciende al 18,9%”. Los autores subrayan que “vivir en pobreza obliga a dedicar una cantidad desproporcionada de esfuerzo mental a la supervivencia inmediata, lo que disminuye las capacidades cognitivas para la planificación y logros a largo plazo”.


Salud mental y el impacto del estrés crónico


La dimensión de la salud revela que el malestar psicológico (síntomas de ansiedad y depresión) afecta al 27,1% de los argentinos. Este indicador mostró una tendencia creciente desde 2010, consolidando un piso de sufrimiento psíquico más alto en la población urbana. El informe explica que el estrés crónico emerge como un fenómeno social donde “la incertidumbre respecto al futuro laboral impide que la persona proyecte su vida generando un estado de hipervigilancia constante, donde el sistema nervioso nunca sale del modo ‘lucha o huida’”.


Respecto a la salud física, el 14,1% de la población manifestó un déficit en su estado de salud percibido, al reportar enfermedades crónicas o graves. Además, los condicionantes de salud muestran que el 10,3% necesitó tratamiento médico frecuente para sentirse bien y un 3,3% presentó limitaciones en su autonomía para desarrollar la vida diaria.


Captura de pantalla 2026-07-03 113913.png

La capacidad de agencia y realización personal también se encuentra bajo presión. El déficit de proyectos personales alcanzó el 17,0% en 2025, una de las cifras más altas de la serie histórica que comenzó a crecer sostenidamente en 2017. Aún más crítico es el déficit de logros, ya que el 30,8% de los encuestados manifestó no haber conseguido las cosas importantes que deseaba en la vida. Esta percepción de estancamiento afecta al 49,7% del nivel socioeconómico muy bajo, evidenciando que las privaciones subjetivas están ancladas a la vulnerabilidad estructural.


Democracia e inseguridad


En el plano de las valoraciones institucionales, la disconformidad con el funcionamiento de la democracia subió al 56,3% en 2025. No obstante, la preferencia por un gobierno con un fuerte poder presidencial (16,1%) se mantiene por debajo de los niveles de inicio de la década, sugiriendo un reparo ciudadano hacia la centralización absoluta del poder. Por otro lado, la priorización de la igualdad por sobre la libertad ante un conflicto se ubicó en el 53,3%.


Finalmente, el entorno residencial se percibe como una amenaza constante para más de la mitad de la población. La inseguridad en el barrio afecta al 51,0% de los ciudadanos, cifra que trepa al 64,4% en los niveles socioeconómicos muy bajos. Como consecuencia directa, el 52,7% de los argentinos asegura que el miedo a ser víctima de un delito limita sus posibilidades de disfrute en la vida cotidiana. Los autores concluyen que “los problemas de salud con una raíz social se diagnostican únicamente como enfermedades individuales, lo que evita denunciar las causas estructurales y políticas del sufrimiento”.

publicidad

Más de tendencias

publicidad