
Las versiones sobre el arribo del papa León XIV cobraron intensidad luego de que el mandatario interino de Perú, José María Balcázar, confirmara una escala en su país para el mes de noviembre, lo que activó las previsiones sobre un trayecto regional que también incluiría a Uruguay. En el ámbito diplomático, el canciller Pablo Quirno ya había formalizado una invitación mediante una misiva suscripta por el presidente Javier Milei, gestión respaldada posteriormente por las reuniones de la ministra Sandra Pettovello con el secretario de Estado vaticano, el cardenal Pietro Parolin.
La planificación tentativa contempla una estadía de tres días que daría inicio en Buenos Aires con un recibimiento protocolar de las autoridades del Poder Ejecutivo y un posterior recorrido de fuerte impacto popular por la avenida 9 de Julio. El esquema preliminar divulgado por el periodista Eduardo Feinmann sumaría una visita a la Basílica de Luján por su valor como epicentro de la fe católica vernácula, y una escala estratégica en la provincia de Córdoba, jurisdicción eclesiástica elegida para garantizar una convocatoria de carácter federal a los habitantes del centro y norte del país.
Dentro de las alternativas espaciales para albergar las celebraciones litúrgicas multitudinarias, las autoridades del club River Plate presentaron una propuesta formal para poner a disposición el estadio Monumental, emulando la experiencia pastoral que el Obispo de Roma encabezó en el predio Santiago Bernabéu durante su viaje a España. Asimismo, se analizó la posibilidad de incorporar una parada en Santiago del Estero, demarcación fuertemente unida a la veneración de Mama Antula, la primera santa de origen argentino canonizada por la institución eclesiástica.
Las deliberaciones organizativas sumaron la experiencia del nuevo nuncio apostólico en el país, el arzobispo Michael Wallace Banach, junto a los aportes de los cardenales argentinos Vicente Bokalic Iglic y Ángel Sixto Rossi durante el consistorio extraordinario convocado en Roma. De consolidarse la traza de la agenda para la primera semana de noviembre, el evento quebrará un prolongado período sin visitas de esta jerarquía, cuyo último registro histórico corresponde a la gira de seis días efectuada por Juan Pablo II, nacido bajo el nombre de Karol Wojtyla, en abril de 1987.