
La ciudad de Comodoro Rivadavia se encuentra sumida en el dolor y la indignación tras confirmarse la detención de Mariela Altamirano y su actual pareja, Maicol González, por la trágica muerte de Ángel, un nene de apenas 4 años. Ambos acusados fueron capturados durante la noche del domingo en un departamento de alquiler temporario ubicado sobre la calle San Martín, y ahora enfrentan la gravísima imputación de ser coautores de homicidio agravado por el vínculo.
El rápido operativo policial fue dispuesto por el fiscal de la causa, Facundo Oribones, quien solicitó los arrestos inmediatos tras detectar un latente riesgo de fuga, ya que existían indicios de que el hombre pretendía escapar hacia la provincia de Córdoba y la mujer hacia Misiones. Según revelan las primeras pesquisas, el padrastro del menor, quien se desempeña como profesor de taekwondo, habría sido el principal ejecutor de las agresiones, aunque los investigadores sospechan que la madre encubría la situación y hasta habría participado activamente de los maltratos. Los dos deberán sentarse a prestar declaración indagatoria este martes.
El fatal desenlace de esta historia de terror ocurrió el pasado domingo 5 de abril, cuando el pequeño perdió la vida producto de un paro cardiorrespiratorio. A pesar de que la versión inicial de su madre aseguraba que se había descompensado repentinamente mientras dormía, la historia clínica del centro de salud reveló una realidad escalofriante: el niño ingresó en estado crítico y de extrema gravedad, totalmente inconsciente y sin responder a los estímulos médicos. Durante su traslado, el personal de emergencias del 107 debió realizar desesperadas maniobras de reanimación, ventilación asistida e intubación, detectando además un traumatismo previo, un indicio clave que echaría por tierra la coartada familiar.
Todo este dramático escenario reavivó una fuerte polémica judicial en torno a la tenencia de la víctima, impulsada por las previas denuncias de su padre biológico, Luis López. El hombre advirtió sobre graves irregularidades en el proceso, recordando que el niño había sido apartado de su hogar paterno el 4 de noviembre de 2025 para ser restituido a su madre biológica, una decisión que hoy quedó en el centro de las críticas mientras la Justicia trabaja a contrarreloj para reconstruir las últimas horas de vida de Ángel y determinar la responsabilidad absoluta de sus tutores.