
Una dramática tragedia sacudió a la ciudad brasileña de Belo Horizonte, en el sureste del país, luego de que un edificio de cuatro pisos se derrumbara durante la madrugada del jueves. En el inmueble funcionaba un hogar de ancianos, además de departamentos particulares y una clínica estética, y el colapso dejó hasta el momento al menos 12 personas fallecidas.

Al momento del derrumbe había 29 personas dentro del edificio. De ellas, nueve lograron salir por sus propios medios, muchas con la ayuda de vecinos que acudieron rápidamente tras escuchar el fuerte estruendo. Otras ocho personas fueron rescatadas con vida por los equipos de emergencia y trasladadas a distintos hospitales para recibir atención médica.

Entre los sobrevivientes se encuentra un niño de dos años, quien fue encontrado entre los escombros por los rescatistas. El pequeño fue sacado consciente y con signos vitales estables, en medio de un operativo que movilizó a decenas de efectivos y generó momentos de gran tensión durante las tareas de búsqueda.
Las causas del derrumbe todavía se encuentran bajo investigación. Las primeras evaluaciones indican que el edificio contaba con permisos en regla, aunque peritos trabajan para determinar si hubo fallas estructurales u otros factores que provocaron el colapso. En el operativo participaron más de 40 bomberos, acompañados por perros entrenados, mientras que equipos de rescate provenientes de Juiz de Fora también se sumaron a las tareas en medio de un contexto regional marcado por fuertes lluvias y deslizamientos en el estado de Minas Gerais.