
La superestrella del pop Britney Spears volvió a quedar en el centro de la polémica tras ser detenida en el condado de Ventura, California, acusada de conducir bajo los efectos del alcohol. El arresto ocurrió el miércoles por la noche, alrededor de las 21:30, cuando agentes de la Patrulla de Carreteras de California la interceptaron y procedieron a esposarla.

Según trascendió, la artista fue trasladada a una dependencia policial pero posteriormente recuperó la libertad, por lo que pudo regresar a su casa mientras espera su comparecencia ante el Tribunal Superior del Condado de Ventura, prevista para el 4 de mayo, donde deberá responder por los cargos.
No es la primera vez que la cantante enfrenta controversias vinculadas al consumo de alcohol y la conducción. En los últimos meses circularon versiones de episodios similares, incluyendo una noche en la que habría sido vista bebiendo en exceso en un bar de la ciudad de Thousand Oaks antes de conducir de forma imprudente por las calles cercanas a su residencia.

A esto se suma que en redes sociales la artista genera cada vez más preocupación entre sus seguidores, ya que suele publicar videos donde aparece bailando de manera descontrolada, con maquillaje corrido o vestimentas llamativas, e incluso en algunas grabaciones se la ve en situaciones consideradas inapropiadas o fuera de lugar. Estas publicaciones reavivaron el debate sobre su estado personal y emocional.
