
El ingreso de Andrea del Boca a Gran Hermano revolucionó la casa y también el debate afuera. A pocas horas de su llegada, las miradas cómplices con Eduardo Carrera despertaron rumores de romance, una versión que fue alimentada por la propia hija de la actriz, Anna Chiara, durante una charla en el streaming del programa.
Lejos de esquivar el tema, la joven se mostró distendida y hasta divertida con la situación. “A mí me gustó”, lanzó al referirse al participante, y aseguró que encaja con el tipo de hombre que podría atraer a su madre. Incluso bromeó con la posibilidad de un nuevo “papi”, en un tono cómplice que rápidamente se viralizó entre los seguidores del ciclo.
Dentro de la casa, Andrea del Boca, de 60 años, se mostró en una faceta sensible, abrazada a un almohadón con fotos de su hija y su mascota, marcando distancia del juego estratégico que domina el reality. Esa imagen emotiva contrastó con el clima competitivo del programa y generó empatía en parte del público.
La posible historia con Eduardo Carrera, de 57 años, abrió además un debate sobre las relaciones en la madurez. Para muchos televidentes, la idea de una historia de amor en esa etapa de la vida suma un condimento diferente al formato. Mientras tanto, Andrea continúa transitando la experiencia desde un lugar íntimo, dejando que los sentimientos ocupen el centro de la escena.