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Las estafas digitales dirigidas a jubilados y pensionados volvieron a encender las alertas por el uso de perfiles falsos, mensajes engañosos y supuestas promociones vinculadas con el PAMI.
Durante una entrevista con LV7 Radio Tucumán (AM 930 y FM 102.7) en el programa La Mañana en Marcha , la abogada previsional Florencia Marcarian explicó cuáles son las principales señales que permiten identificar cuentas apócrifas y qué precauciones deben adoptar los afiliados para evitar el robo de datos personales o bancarios.
La especialista señaló que muchas maniobras fraudulentas utilizan el nombre, la imagen o supuestas herramientas oficiales del organismo para generar confianza entre las víctimas. “Hay mucha gente que encontró una nueva forma de fraude a través de las redes y, lamentablemente, muchas veces las víctimas son los afiliados al PAMI”, sostuvo.
Según explicó, las cuentas oficiales del organismo en redes sociales cuentan con una marca de verificación, que puede aparecer como un tilde azul o gris. También recomendó observar la cantidad de seguidores y publicaciones. “El PAMI tiene más de cinco millones de afiliados, por lo que sus cuentas suelen tener muchos seguidores y una actividad constante. No se trata de perfiles con diez o quince publicaciones”, indicó.
Falsas promociones y pedidos de datos
Marcarian advirtió que una de las modalidades más frecuentes se produce a través de WhatsApp, donde los estafadores ofrecen supuestas rebajas en medicamentos, renovaciones de credenciales, paquetes turísticos u otros beneficios. “Nada de eso corresponde a ofrecimientos propios del PAMI”, remarcó.
Frente a la recepción de un mensaje con una promoción o un enlace, recomendó no abrirlo y dirigirse directamente al sitio oficial o a la aplicación del organismo. "Cuando llega alguna oferta con un link, hay que tratar de no abrirlo. Lo mejor es ingresar directamente a la página oficial de PAMI”, explicó.
Para los adultos mayores que todavía no están familiarizados con las aplicaciones o redes sociales, aconsejó recurrir a familiares o personas de confianza para identificar las páginas auténticas y guardarlas entre los accesos favoritos.
La abogada recordó que este tipo de maniobras no se limita al PAMI y que también se detectaron estafas relacionadas con plataformas digitales y empresas de servicios públicos. “Ofrecen descuentos muy importantes, incluso superiores al 50%, y es lógico que cualquiera pueda entusiasmarse. Pero no deben pedir datos personales ni bancarios”, señaló.
El PAMI no solicita datos bancarios
Marcarian subrayó que el organismo no necesita solicitar información que ya posee en sus registros. “El PAMI jamás va a pedir datos de cuentas ni información personal de ese tipo, porque no la necesita”, afirmó.
En el caso de los medicamentos, recordó que las recetas y autorizaciones se encuentran registradas en el sistema y cuentan con la validación del médico de cabecera. “Las recetas están cargadas, tienen la verificación del profesional, la firma y todos los datos. No corresponde que una persona tenga que entregar información propia para acceder a esos beneficios”, explicó.
La especialista también alertó sobre una modalidad que utiliza llamadas o videollamadas para obtener datos biométricos de las víctimas.
En esos casos, los estafadores pueden pedirle a la persona que gire el teléfono, cambie la posición de la cámara o realice determinados movimientos con el argumento de que la imagen no se ve correctamente. “Eso puede utilizarse para extraer datos biométricos y acceder a distintas cuentas”, advirtió.
Por ese motivo, recomendó cortar inmediatamente la comunicación ante cualquier pedido relacionado con la cámara del celular. “El PAMI no va a llamar por videollamada ni va a pedir que coloquen el teléfono de determinada manera. Si solicitan que muevan la cámara o den vuelta el celular, no deben hacerlo”, insistió.
La abogada destacó finalmente la importancia de que familiares y personas cercanas acompañen a los adultos mayores en el uso de celulares, aplicaciones y redes sociales.
Las recomendaciones apuntan especialmente a un sector considerado vulnerable frente a maniobras que buscan apropiarse de sus datos y, en muchos casos, del dinero correspondiente a jubilaciones o pensiones.