
El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, se pronunció sobre el paro general de 24 horas convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT) en rechazo a la reforma laboral y llamó a actuar con “prudencia y responsabilidad” en un contexto económico que definió como complejo y desafiante.
“Estamos en democracia y siempre y cuando sea un paro que esté dentro de las leyes y las reglamentaciones, hay que respetarlo”, afirmó el mandatario al ser consultado por la prensa. Sin embargo, advirtió que este tipo de medidas “muchas veces no aportan nada” y terminan paralizando por completo la actividad económica.
Jaldo puso especial énfasis en las consecuencias prácticas de la huelga, sobre todo si se ve afectado el transporte público. “La gente, por más voluntad que tenga de ir a trabajar, no lo puede hacer”, señaló.
Si bien reiteró su respeto hacia la central obrera y los gremios que la integran, el gobernador cuestionó la efectividad de la protesta. “Yo respeto la decisión de la CGT, pero ¿después del paro qué? Nada, seguimos iguales”, expresó.
En esa línea, insistió en que el momento exige cautela. “Tenemos que ser muy prudentes. Estamos en una Argentina que tiene muchos problemas. Nosotros, los distritos del interior, estamos con muchas dificultades y hay que ser muy responsables en las medidas que se toman”, subrayó, al tiempo que reiteró que es “muy respetuoso de las decisiones que se tome de cada sector”.
Diálogo con la Casa Rosada y deuda pendiente
En la misma conferencia, Jaldo destacó la continuidad del diálogo institucional con la Casa Rosada y se mostró expectante ante posibles avances en el pago de la deuda que la Nación mantiene con Tucumán.
“A pesar de que no coincidimos en el espacio político, eso no ha sido un impedimento para conversar”, sostuvo. Aseguró que durante los dos primeros años de gestión se lograron “resultados concretos positivos” para la provincia.
Entre los avances mencionó gestiones vinculadas al aeropuerto, la posibilidad de contar con líneas aéreas internacionales y distintas inversiones. Según detalló, algunas provienen de organismos internacionales, otras se financian con recursos propios de la Provincia y también existen aportes nacionales. “El diálogo ha dado sus frutos positivos y vamos a seguir en ese camino”, enfatizó.
El mandatario aclaró que se trata de un vínculo estrictamente institucional y marcó las diferencias políticas existentes. Recordó las elecciones del 26 de octubre del año pasado y subrayó que ni el Gobierno nacional ni el provincial “van a arrear sus banderas políticas”. No obstante, afirmó que en 2026 la prioridad será la gestión: “Estamos dedicados a atender los problemas que realmente Tucumán tiene y que son muchos”.
Jaldo advirtió además que el escenario económico será exigente y mencionó que el ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, anticipó un cuatrimestre difícil en materia económica y financiera. “Va a ser un año de mucha incertidumbre”, expresó.
En relación con los fondos adeudados por la Nación, confirmó que existen negociaciones en marcha. “Estamos llegando a algunos acuerdos, pero todavía no se formalizaron”, indicó. Explicó que la Provincia está presentando la documentación requerida y manifestó su expectativa de que el Gobierno nacional comience a desembolsar, al menos parcialmente, los montos pendientes.
Detalló que se trata de deudas por prestaciones de servicios, anticipos de pago de obras nacionales ejecutadas por la Provincia y recursos que se dejaron de percibir en 2024 y 2025 por la caída del consumo y del IVA. “Son cifras millonarias que la provincia ha dejado de percibir”, afirmó, al atribuir esa merma a variables macroeconómicas que dependen exclusivamente de la Nación.
Si bien reconoció que parte de esos fondos probablemente no se recuperen, sostuvo que Tucumán aspira a cobrar lo que “por ley le corresponde” y remarcó que la estrategia será sostener el diálogo institucional para aliviar la situación financiera provincial en un contexto económico adverso.