
La jornada inaugural del Súper Rugby Américas dejó dos caras muy distintas en la Caldera del Parque. Para el local, Tarucas, felicidad total: de menor a mayor, redondeó un gran partido y goleó 41-13 a Selknam. Para los chilenos, claro está, desazón total por el abultado marcador; un partido que, según su entrenador, Jake Mangin, fue una verdadera "lección".
Mangin vivió el partido muy intensamente en su lugar en la tribuna, y con cada vez menos paciencia conforme pasaron los minutos. Ya en el tramo final del partido, sus gritos de enojo y frustración atrajeron la atención de los espectadores, y decidió bajar al campo de juego para las últimas jugadas.
"Fue un partido duro, muy duro. Felicidades para Tarucas, fueron muy, muy físicos. Tomamos muchos aprendizajes de esto, y vamos a enfocarnos en la semana que viene, a esperar a Yacaré", sostuvo el neozelandés, que dirige a Selknam desde 2024.
Según explicó Mangin, la principal diferencia estuvo en la faceta física; de hecho, aseguró que fue muy similar al partido del año pasado, en la misma cancha, que terminó con triunfo 41-21 para Tarucas. "Fuimos competitivos en el primer tiempo, pero el físico de Tarucas fue la diferencia en las zonas de contacto; en el tackle, en el ruck, en el scrum y el maul. Esa fue la diferencia mayor", analizó.
Sobre todo en las formaciones fijas, pese a un comienzo algo impreciso en el line, fue donde Tarucas mostró un poderío impactante. Y una frase de Mangin lo evidencia a la perfección. "Fue una lección de scrum, maul y line para nosotros", sentenció.
El neozelandés cerró asegurando que su equipo necesita rodaje. "Tuvimos la pretemporada, pero obviamente no nos preparó lo suficiente físicamente, así que fue difícil al final del partido. Necesitamos competir", concluyó el entrenador de Selknam, que la próxima semana buscará revancha en su casa ante Yacaré.
#SELKNAM
#TARUCAS
#SÚPERRUGBYAMÉRICAS