
El miércoles arrancó en Tucumán con 21°C, humedad cercana al 98%, cielo cubierto y viento leve del oeste. Sin embargo, el panorama cambiará con el correr de las horas: la temperatura trepará hasta los 31° o 33°C durante la siesta y, hacia la noche, se espera el desarrollo de tormentas que motivaron una alerta amarilla en la provincia.
El informe oficial advierte que el área podría verse afectada por tormentas aisladas, algunas localmente fuertes, acompañadas por intensa actividad eléctrica, caída de granizo, ráfagas que podrían alcanzar los 75 kilómetros por hora y abundante caída de agua en cortos períodos. Los valores de precipitación acumulada se ubicarían entre 20 y 50 milímetros, aunque en algunos sectores podrían superarse.
En el caso puntual de Tucumán, se prevén acumulados aún mayores, que podrían oscilar entre 30 y 60 milímetros, especialmente durante la noche del miércoles y la madrugada del jueves. La probabilidad de lluvias aumentará considerablemente hacia el cierre del día, cuando el porcentaje estimado alcance hasta el 70%.
El tiempo inestable continuaría durante el jueves y el viernes, con máximas cercanas a los 30°C y nuevas precipitaciones. Las condiciones recién comenzarían a mejorar hacia el fin de semana, aunque el cierre de la semana estará marcado por la nubosidad y la posibilidad de chaparrones aislados.