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El gobierno de Venezuela informó este sábado que ascendió a 1.430 la cifra de personas fallecidas como consecuencia de los dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron al país el pasado miércoles, en una de las mayores tragedias naturales registradas en los últimos años en territorio venezolano.
El nuevo balance fue dado a conocer por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, quien confirmó el incremento de víctimas durante una declaración transmitida por la televisión estatal. "A esta hora estamos contabilizando que 1.430 hermanos y hermanas han fallecido; lamentablemente han perdido la vida", expresó el dirigente oficialista.
Además, las autoridades informaron que el número de heridos ya asciende a 3.238, mientras que más de 3.100 familias permanecen alojadas en refugios temporales y ya se realizaron más de 12.000 asistencias médicas en las zonas más afectadas, principalmente en Caracas y el estado de La Guaira.
Frente a la magnitud del desastre, distintos países comenzaron a reforzar el envío de ayuda humanitaria. El Gobierno argentino despachó este viernes un operativo integrado por 26 militares y personal especializado en emergencias para colaborar con las tareas de asistencia.

El despliegue incluye médicos emergentólogos, enfermeros, auxiliares, una ambulancia, medicamentos, equipamiento sanitario y tres aeronaves destinadas al traslado de personal e insumos: un Embraer con capacidad para 40 pasajeros, un Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Argentina y un avión de Aerolíneas Argentinas.
Asimismo, Argentina envió 134 carpas, 48 kits de cocina, colchones, camillas y equipos de aire acondicionado para colaborar con la atención de los damnificados.
En paralelo, equipos de rescate provenientes de El Salvador, México, República Dominicana, Suiza, Ecuador, España, Chile, Colombia, Países Bajos, Italia y Estados Unidos ya trabajan en las zonas afectadas, mientras se espera la llegada de brigadas de al menos otros diez países.
A tres días del desastre, las tareas de búsqueda continúan entre los escombros, aunque también crece el malestar de numerosos ciudadanos por la escasa respuesta oficial en algunos sectores afectados, donde vecinos denuncian demoras en la llegada de asistencia y en los operativos de rescate.